El reverendo Jesse Jackson, histórico defensor de los derechos civiles en Estados Unidos y dos veces candidato presidencial demócrata, murió a los 84 años, según confirmó su familia en un comunicado difundido este martes.
Jackson fue uno de los líderes más visibles del movimiento por los derechos civiles desde la década de 1960 y trabajó estrechamente con el reverendo Martin Luther King Jr. en la lucha contra la segregación racial y por el derecho al voto de la población afroamericana. A lo largo de su trayectoria, encabezó marchas, campañas de registro de electores y negociaciones con autoridades y empresas para ampliar las oportunidades laborales y educativas de las comunidades afroamericanas y otros grupos vulnerables.
Además de su labor pastoral y activista, el reverendo se presentó en dos ocasiones a las primarias presidenciales del Partido Demócrata, en 1984 y 1988, impulsando la idea de una “coalición arcoíris” que integrara a minorías étnicas, trabajadores, jóvenes y sectores tradicionalmente excluidos de la representación política. Su discurso moral y su capacidad de movilización contribuyeron a redefinir la agenda del partido y a visibilizar las demandas de justicia social en el debate público estadounidense.
En los últimos años, Jackson enfrentó diversos problemas de salud, entre ellos la enfermedad de Parkinson y un trastorno neurodegenerativo, lo que redujo su actividad pública, aunque se mantuvo vinculado a causas como la defensa del derecho al voto y las protestas contra la violencia racial. Organizaciones de derechos civiles y líderes políticos han destacado su “compromiso inquebrantable” con la igualdad y lo describen como una figura clave para varias generaciones de activistas, cuyo legado se extiende más allá de Estados Unidos.

