Nasry «Tito» Asfura juró como presidente de Honduras tras elecciones ajustadas, con respaldo explícito de Donald Trump y aval del Parlamento Europeo que llamó a traspaso pacífico el 27 de enero. El exalcalde de Tegucigalpa, del Partido Nacional, derrotó a Xiomara Castro en balotaje, prometiendo seguridad, inversión USA y lucha anticorrupción en ceremonia con mandatarios regionales.
Asfura, ingeniero y exministro de Obras Públicas, asumió con 52% votos; Trump felicitó vía Truth Social por «aliado contra migración y narcos», destacando cooperación fronteriza; UE monitoreó elecciones pese a denuncias de fraude, urgiendo respeto a resultados. Castro reconoció derrota pero advirtió vigilancia institucional.
Agenda incluye deportaciones conjuntas con ICE, explotación minero-energética con Chevron y reformas judiciales; Honduras enfrenta crisis económica post-pandemia y huracanes, con PIB proyectado 3,5% 2026 por FMI. Inauguración marca giro conservador en Centroamérica.
