El primer ministro israelí asegura que continuará persiguiendo a los responsables de los ataques de 2023 y advierte que Hamás no volverá a gobernar Gaza. El presidente Isaac Herzog reclama una investigación sobre los fallos de seguridad.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reafirmó su compromiso de perseguir a todos los responsables de los ataques perpetrados por Hamás y otras organizaciones armadas palestinas el 7 de octubre de 2023, y aseguró que las operaciones militares continuarán hasta impedir que el movimiento islamista vuelva a gobernar la Franja de Gaza.
Las declaraciones fueron formuladas el lunes 5 de octubre, durante una ceremonia oficial celebrada en el monte Herzl, en Jerusalén, con motivo del tercer aniversario de los ataques, de acuerdo con el calendario hebreo.
Netanyahu advirtió que las personas involucradas en la ofensiva contra territorio israelí y quienes participaron en el secuestro de rehenes seguirán siendo perseguidas por las fuerzas de seguridad de su país.
El mandatario sostuvo que Israel todavía tiene misiones pendientes y que su Gobierno mantiene la determinación de completarlas, pese a los cambios experimentados en el escenario regional durante los últimos tres años.
Asimismo, aseguró que Hamás no recuperará el control político y militar de Gaza, territorio donde las operaciones israelíes han provocado una profunda crisis humanitaria y decenas de miles de víctimas palestinas.
ADVERTENCIAS CONTRA HEZBOLÁ E IRÁN
Durante su intervención, Netanyahu también abordó la situación de seguridad en el Líbano y las relaciones con Irán, dos de los principales escenarios de tensión para el Gobierno israelí.
En relación con el movimiento chií libanés Hezbolá, afirmó que el Ejército continuará realizando operaciones militares contra sus estructuras, aunque manifestó su intención de favorecer condiciones que permitan establecer relaciones pacíficas con el Líbano.
El primer ministro consideró que buena parte de la población libanesa desea alcanzar la estabilidad y mantener relaciones sin confrontaciones con Israel.
Respecto a Irán, reiteró que su Gobierno no permitirá que las autoridades de Teherán desarrollen capacidades militares que, a juicio de Israel, puedan representar una amenaza para su existencia.
Netanyahu sostuvo que las operaciones desarrolladas por sus fuerzas armadas han debilitado las capacidades militares iraníes y las de organizaciones regionales vinculadas con ese país.
También destacó los ataques contra instalaciones relacionadas con el programa nuclear y el arsenal de misiles de Irán, presentándolos como parte de una estrategia destinada a proteger la seguridad nacional.
Estas afirmaciones corresponden a la valoración del Gobierno israelí sobre los resultados de sus operaciones militares y no constituyen una evaluación independiente de la situación regional.
HERZOG EXIGE INVESTIGAR LOS FALLOS
En contraste con el énfasis militar del primer ministro, el presidente de Israel, Isaac Herzog, destacó la necesidad de esclarecer las circunstancias que permitieron los ataques del 7 de octubre.
Herzog lamentó que, transcurridos tres años de la ofensiva, el Gobierno todavía no haya establecido una comisión independiente y exhaustiva para investigar las deficiencias que facilitaron la incursión de los grupos armados palestinos.
El jefe del Estado subrayó que el paso del tiempo no elimina la responsabilidad institucional de determinar qué ocurrió y establecer mecanismos que eviten tragedias semejantes.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de profundizar las divisiones internas, particularmente ante las elecciones parlamentarias previstas para el próximo 27 de octubre.
Herzog defendió la importancia de mantener el debate democrático, respetar las diferencias políticas y preservar la convivencia nacional.
Sus declaraciones se producen en medio de las críticas dirigidas al Ejecutivo por familiares de las víctimas y sectores de la sociedad israelí que reclaman responsabilidades políticas por los fallos de seguridad.
EL EJÉRCITO RECONOCE SUS ERRORES
El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, Eyal Zamir, también se pronunció durante las conmemoraciones y reconoció que los resultados militares obtenidos posteriormente no eliminan la gravedad de los errores cometidos el 7 de octubre de 2023.
Zamir rindió homenaje a los civiles asesinados, los rehenes y los miembros de las fuerzas de seguridad que murieron durante los ataques y las operaciones posteriores.
El alto oficial señaló que las fuerzas israelíes desarrollaron campañas militares en diversos frentes y consiguieron debilitar capacidades de organizaciones consideradas hostiles por su país.
No obstante, reconoció que corresponde mantener presentes las deficiencias que permitieron la ofensiva inicial, considerada uno de los mayores fracasos de seguridad en la historia de Israel.
TRES AÑOS DE CONFLICTO
Los ataques del 7 de octubre de 2023 provocaron aproximadamente 1.200 muertes en Israel y el secuestro de 251 personas, según los balances israelíes.
La posterior ofensiva militar israelí en Gaza ha causado más de 74.000 muertes palestinas, de acuerdo con los registros sanitarios del territorio.
Aunque en octubre de 2025 entró en vigor un acuerdo de alto el fuego negociado con participación estadounidense, las operaciones militares y los episodios de violencia no han desaparecido.
Gran parte de la población gazatí permanece desplazada, mientras numerosas comunidades enfrentan dificultades para acceder a viviendas, alimentos, servicios sanitarios e infraestructura básica.
En Israel, el aniversario estuvo acompañado de actos de homenaje, vigilias y manifestaciones de ciudadanos que exigen esclarecer las responsabilidades por los acontecimientos de 2023.
Las declaraciones de Netanyahu reflejan la continuidad de una política de seguridad centrada en la persecución de los responsables de los ataques, mientras persisten los reclamos internos de investigación y los desafíos humanitarios que enfrenta la población palestina.

