El Parlamento de Venezuela retoma este jueves el debate en segunda lectura del proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, una iniciativa que podría abrir la puerta a la excarcelación de personas procesadas o condenadas por distintos delitos desde 1999 y que se enmarca en el nuevo escenario político tras la caída de Nicolás Maduro.
La Asamblea Nacional, presidida por Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta Delcy Rodríguez, tiene previsto iniciar la sesión a las 16:00 (hora local) para discutir el texto que ya fue aprobado en primera lectura. El proyecto contempla beneficios para civiles y militares involucrados en hechos políticos, protestas, insurrecciones y otros delitos conexos cometidos en las últimas dos décadas, con el objetivo declarado de “facilitar la reconciliación nacional” y normalizar la vida institucional.
Organizaciones de derechos humanos han advertido, sin embargo, sobre la falta de información clara respecto a la situación de los presos políticos y temen que una amnistía amplia pueda dejar impunes violaciones graves a los derechos fundamentales. Algunas ONG reclaman que cualquier medida de perdón vaya acompañada de mecanismos de verdad, justicia y garantías de no repetición.
En paralelo, Human Rights Watch instó esta semana al gobierno de Delcy Rodríguez a “desmantelar el aparato represivo” del Estado, con reformas profundas del sistema judicial y electoral, y la destitución del fiscal general Tarek William Saab por su rol en la persecución de opositores durante los últimos años. La organización subraya que la amnistía no puede sustituir la obligación del Estado de investigar y sancionar crímenes de lesa humanidad y otros abusos cometidos bajo el régimen anterior.
El debate sobre la ley de amnistía se produce en un contexto de fuerte escrutinio internacional sobre la transición venezolana y la necesidad de asegurar elecciones libres y justas, al tiempo que Washington ajusta el esquema de sanciones petroleras y redefine su relación con Caracas.

