a primera gran protesta del sector transporte en 2026 se concretó este miércoles con la paralización de miles de buses y combis en Lima y Callao, medida con la que los gremios exigen al Gobierno acciones efectivas contra la extorsión, el sicariato y los cobros de cupos que golpean a choferes y cobradores. Pese a los intentos de diálogo de las autoridades, los dirigentes mantuvieron la convocatoria y generaron serias dificultades para millones de usuarios desde primeras horas de la mañana.
• De acuerdo con los gremios, más de 20.000 unidades de transporte urbano suspendieron sus servicios de manera parcial o total en esta jornada, afectando rutas clave en Lima Norte, Lima Este y el Callao.
• Muchas personas debieron caminar largos tramos, pagar taxis o mototaxis más caros o esperar durante horas en paraderos, mientras que el Gobierno dispuso el refuerzo del Metropolitano, corredores y transporte estatal para mitigar el impacto.
• Los transportistas demandan mayor presencia policial, desarticulación de mafias de extorsión y protección real a los conductores que denuncian cobros de cupos y amenazas de muerte.
• Gremios señalan que el estado de emergencia en Lima y Callao no ha frenado la ola de asesinatos por sicariato, y citan casos recientes de choferes acribillados en plena vía como prueba del fracaso de las medidas vigentes.
• El presidente José Jerí y el Ejecutivo han señalado que respetan el derecho a la protesta, pero insisten en que se reforzará la lucha contra el crimen con cambios en la estructura policial y nuevas operaciones focalizadas.
• Mientras tanto, los gremios advierten que podrían radicalizar sus medidas si no observan resultados concretos en las próximas semanas, manteniendo abierta la posibilidad de nuevos paros o apagones de motores.
