La región Ayacucho vive una jornada de conflictividad social, marcada por la continuidad de un paro indefinido impulsado por transportistas y pobladores, en protesta por el deterioro de la vía Los Libertadores, una de las principales rutas del sur del país.
Durante el segundo día de la medida, se reportan bloqueos persistentes en puntos estratégicos como el sector de Rumichaca, donde manifestantes han impedido el tránsito de vehículos de carga y transporte interprovincial. La protesta refleja el malestar ciudadano ante la falta de soluciones estructurales y el incumplimiento de compromisos por parte de las autoridades.
En la ciudad de Huamanga, el transporte urbano operó de forma parcial, aunque bajo un clima de tensión. Conductores denunciaron ataques de piquetes contra unidades que no acataron el paro, incluyendo daños a vehículos, lo que obligó a circular con precaución.
Los manifestantes exigen la presencia del Ejecutivo en la zona, plazos concretos para la intervención de la carretera y medidas frente al alza de combustibles. A pesar de que el Gobierno declaró en emergencia la vía, la protesta continúa escalando, evidenciando una brecha creciente entre la población y las autoridades.
El conflicto mantiene restringido el tránsito en una de las rutas más importantes del país, afectando el transporte de personas y mercancías, así como la dinámica económica de la región.

