Un conmovedor acto de lealtad se vivió en la zona de Chala Viejo, provincia de Caravelí (Arequipa), donde un pequeño chihuahua sobrevivió al accidente del helicóptero Mi-17 de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) y permaneció junto al cuerpo sin vida de su dueño, negándose a abandonarlo pese al frío y la oscuridad.
El siniestro ocurrió la madrugada del 22 de febrero de 2026, cuando la aeronave —que transportaba 15 personas entre cuatro tripulantes y 11 pasajeros, incluidos siete menores— se precipitó a unos 7 km de la zona urbana, en un terreno rocoso de difícil acceso. Equipos de rescate de la FAP, peritos y fiscales llegaron tras cuatro horas de caminata y hallaron al can inmóvil junto a los restos calcinados, convirtiéndose en el único sobreviviente confirmado.

