La Justicia argentina solicitó formalmente a Estados Unidos la extradición de Nicolás Maduro desde territorio norteamericano hacia Buenos Aires, para que el exmandatario venezolano sea indagado por una causa que lo investiga por crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela.
El pedido fue cursado por el juez federal Sebastián Ramos, a cargo del expediente en el que Maduro está imputado por presuntos delitos de persecución, secuestro, tortura y asesinato contra opositores y civiles en distintos centros de detención del régimen venezolano. El magistrado fundamenta la solicitud en el principio de justicia universal aplicable a crímenes de lesa humanidad y en una orden de detención vigente que pesa sobre el líder venezolano en el sistema judicial argentino.
La iniciativa se suma a un reclamo previo impulsado por el Foro Argentina para la Defensa de la Democracia (FADD) y otros organismos de víctimas, que presentaron la denuncia en 2023 y reactivaron el pedido tras la captura de Maduro en Caracas y su traslado bajo custodia de Estados Unidos. El fiscal Carlos Stornelli, que interviene en la causa, ha calificado el caso de “urgente” y ha insistido en que la situación de detención del exmandatario en EEUU no impide avanzar con el procedimiento de extradición activa.
El caso se tramita en el marco de un tratado de extradición entre Argentina y Estados Unidos, que deberá analizar el Ejecutivo y los tribunales de ambos países. Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos y representantes de víctimas venezolanas en Argentina celebran el paso como un avance simbólico y jurídico para exigir rendición de cuentas por las graves violaciones de derechos humanos atribuidas al régimen de Maduro
