El síndrome post-UCI es un conjunto de secuelas físicas, cognitivas y mentales que afectan a hasta el 70% de pacientes tras estancias prolongadas en Unidad de Cuidados Intensivos, persistiendo meses o años después del alta.
Causas principales
La inmovilidad forzada genera debilidad muscular severa (hasta 20% pérdida masa en 10 días), combinada con sedación, ventilación mecánica y estrés metabólico; delirio afecta 80% casos, por aislamiento sensorial y fármacos. Inflamación sistémica prolongada agrava deterioro.
Síntomas frecuentes
• Físicos: Debilidad extrema (dificultad caminar), fatiga crónica, dolor neuropático, disnea y problemas deglutorios.
• Cognitivos: Pérdida memoria (50%), problemas atención, lentitud procesamiento y confusión persistente.
• Psicológicos: TEPT (25%), ansiedad (40%), depresión (30%) con flashbacks de UCI.
Impacto a largo plazo
Hasta 2 años post-alta, 33% no retoman empleo; afecta calidad vida, relaciones familiares y conducción. Familiares sufren «PICS-F» con agotamiento similar. Rehabilitación temprana (ABCDE: evaluar dolor, movilización, control delirio) reduce secuelas 50%.
