Un profesor estadounidense se volvió viral tras relatar, entre lágrimas, la preocupación que le provoca comprobar que algunos de sus alumnos de último curso tienen serias dificultades para escribir correctamente.
El docente explicó que el problema no se limita a errores ortográficos. Según su testimonio, estudiantes próximos a graduarse presentan dificultades para estructurar ideas, redactar argumentos y expresar por escrito pensamientos que pueden explicar oralmente.
La situación ha reabierto el debate sobre el nivel de preparación con el que los jóvenes llegan a la educación superior y sobre la influencia que tienen las redes sociales, los teléfonos inteligentes y los cambios en los hábitos de lectura y escritura.
Especialistas en educación advierten que la pérdida de práctica en escritura no es un fenómeno exclusivo de Estados Unidos. La capacidad para redactar textos claros requiere lectura, ejercicio constante y retroalimentación, competencias que pueden verse debilitadas cuando los estudiantes dependen cada vez más de mensajes breves y herramientas digitales.
El episodio también plantea una pregunta incómoda para el sistema educativo: ¿están las escuelas preparando realmente a los jóvenes para comunicarse por escrito antes de llegar a la universidad?


