El Real Madrid, la UEFA y la European Football Clubs (EFC) anunciaron un acuerdo de principios “por el bien del fútbol europeo de clubes” que permitirá poner fin a las disputas legales abiertas por el proyecto de la Superliga. El entendimiento llega después de meses de conversaciones discretas y marca el cierre de un conflicto que se prolongó casi cinco años y que enfrentó al club presidido por Florentino Pérez con el organismo que encabeza Aleksander Ceferin.
En sendos comunicados, el Real Madrid y la UEFA explicaron que el acuerdo respeta el principio de mérito deportivo, pone el foco en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y apuesta por mejorar la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología. El club blanco subrayó que el consenso alcanzado servirá para resolver los litigios relacionados con la Superliga “una vez que se implemente un acuerdo definitivo”, mientras que la UEFA destacó que el pacto se adopta en “el mejor interés del fútbol europeo de clubes”.
El anuncio implica que el Real Madrid y la empresa A22, promotora de la Superliga, desistirán de las reclamaciones millonarias que habían impulsado contra la UEFA por daños y perjuicios, cifradas en más de 4.500 millones de euros en los procedimientos de arbitraje iniciados como paso previo a una eventual demanda. De este modo, se cierran los principales frentes judiciales derivados del proyecto lanzado en 2021, que pretendía instaurar una competición continental alternativa a la Champions League.
El acuerdo se interpreta como el acta de defunción definitiva de la Superliga y sella una etapa de fuerte tensión política y jurídica en el fútbol europeo. A partir de ahora, las tres partes trabajarán bajo el paraguas de un marco común que, según señalan, busca reforzar la estabilidad económica de los clubes, preservar el acceso a las competiciones en función de los resultados deportivos y explorar nuevas fórmulas tecnológicas para acercar el espectáculo a los aficionados.
