El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, anunció que propuso a los transportistas monitorear sus unidades móviles desde la central de vigilancia municipal, con el objetivo de prevenir extorsiones y atentados contra conductores en la capital, en medio de una creciente crisis de inseguridad. La iniciativa surge como respuesta a los constantes ataques que sufre el transporte público y busca reforzar la prevención del delito mediante tecnología ya instalada en muchas unidades. Vigilancia directa desde la central municipal: el plan de Renzo Reggiardo Reggiardo explicó que varias empresas cuentan con cámaras dentro de los buses y que la comuna capitalina ofreció supervisarlas desde su propio sistema de control para reaccionar ante emergencias.
“Los transportistas cuentan con cámaras que han instalado dentro de sus unidades y nosotros le ofrecimos monitorear desde nuestra central para evitar y prevenir cualquier situación crítica; es decir, tener ojos vigilantes en el transporte público”, declaró. El burgomaestre sostuvo que esta medida permitiría una respuesta más rápida frente a hechos delictivos y serviría como disuasivo ante las bandas criminales. Objetivo: reducir extorsiones y ataques La autoridad edil remarcó que la propuesta apunta directamente a disminuir los casos de extorsión que afectan al sector transporte desde hace varios meses. “Buscamos evitar las extorsiones o que se reduzcan considerablemente”, apuntó Reggiardo, quien adelantó que la Municipalidad de Lima evalúa un plan para financiar cámaras en las unidades que aún no cuentan con este sistema. La vigilancia de los buses se realizaría desde el Centro de Control de Operaciones (Cecop) de la Municipalidad Metropolitana de Lima, desde donde también se monitorean diversos puntos de la ciudad.
Reggiardo señaló que paraderos y zonas con alta incidencia de extorsión también serían supervisados, con la instalación de nuevas cámaras de seguridad en áreas estratégicas. Anuncio en la antesala del paro de transportistas El planteamiento se dio antes de la paralización anunciada por las empresas de transporte público de Lima y Callao, como protesta por el sicariato y las amenazas contra los conductores. Frente a esta medida, Reggiardo calificó el paro como “inconveniente” para la ciudadanía y la economía, aunque reconoció la difícil situación que enfrenta el gremio. Afirmó que la MML se mantendrá atenta ante cualquier escenario de desborde durante la paralización prevista para este miércoles 14 de enero.


