El torero peruano Andrés Roca Rey fue recibido en audiencia por el papa León XIV en el Vaticano, en un encuentro de alto contenido simbólico en el que el diestro entregó al Pontífice su capote de paseo del Señor de los Milagros y pidió una bendición para todo el mundo taurino.
Un capote del Señor de los Milagros en el Vaticano
La audiencia tuvo lugar tras la Audiencia General de los miércoles, cuando el Santo Padre recibió a Roca Rey en una sala del Vaticano junto a otros invitados. El torero le entregó un capote de paseo bordado en oro y morado, con la imagen del Señor de los Milagros, la advocación más importante de Lima y uno de los símbolos de fe más arraigados del Perú.
Roca Rey explicó que se trata de una pieza de gran valor sentimental, utilizada en plazas de primera categoría y ligada a su historia personal y profesional, por lo que decidió ofrecerla como gesto de devoción y gratitud. Para el diestro, que ha llevado la iconografía del Señor de los Milagros por cosos de España, Francia y América, dejar este capote en el Vaticano supone “llevar un pedazo del Perú y de la tauromaquia” al corazón de la Iglesia.
Una bendición para quienes se juegan la vida en el ruedo
Durante el breve diálogo con el Papa, Roca Rey solicitó expresamente una oración y una bendición para todos los taurinos, mencionando de forma particular a los toreros y profesionales que se juegan la vida en la plaza cada tarde. Según relatan medios taurinos, el Pontífice respondió con cercanía, impartió su bendición y se interesó por la trayectoria del torero peruano, una de las grandes figuras del escalafón actual.
El gesto ha sido interpretado en el ámbito taurino como un reconocimiento moral al colectivo de toreros, banderilleros, picadores y demás profesionales del espectáculo, en un contexto de creciente presión política y social contra la tauromaquia en varios países. Asociaciones y aficionados han subrayado que la petición de Roca Rey pretende recordar el componente humano y de sacrificio que hay detrás de cada festejo.
Fe, tradición y raíces peruanas
Roca Rey, nacido en Lima en 1996 y convertido en la máxima figura del toreo peruano de las últimas décadas, ha hecho de su identidad nacional un elemento central de su imagen pública, con referencias constantes al Señor de los Milagros en sus capotes y vestidos. En declaraciones recogidas por la prensa, el torero destacó que el encuentro con León XIV tiene una dimensión especial porque el Pontífice mantiene un vínculo afectivo con el Perú, donde vivió varios años antes de su elección.
Para el entorno del diestro, la escena de un capote morado del Señor de los Milagros en manos del Papa sintetiza la unión de tres planos: la fe católica, la tradición taurina y las raíces peruanas. El gesto, añaden, pretende ser también un recordatorio de que la tauromaquia forma parte del tejido cultural de muchos pueblos, más allá de la polémica que suscita.
Repercusiones en el mundo del toro
La audiencia ha tenido una amplia repercusión en la prensa taurina española y latinoamericana, donde se ha calificado el encuentro como “histórico” por la visibilidad que otorga a la tauromaquia en un escenario global como el Vaticano. Diversos portales especializados han resaltado que no es habitual que un matador en activo entregue una prenda de tanto valor simbólico a un Pontífice y que el gesto refuerza la proyección internacional de Roca Rey como referente del toreo actual.
En redes sociales, aficionados y profesionales han compartido las imágenes del encuentro, interpretándolo como un respaldo espiritual en un momento en que la fiesta afronta debates legales y culturales en España, Francia y América Latina. Para muchos seguidores, el capote del Señor de los Milagros quedará como un testimonio permanente de la presencia de la tauromaquia y del Perú en el corazón del Vaticano.

