El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país colaborará para “descongestionar” el tráfico marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz, en el marco del reciente alto el fuego temporal acordado con Irán.
El mandatario calificó el momento como “un gran día para la paz mundial”, tras la tregua de dos semanas alcanzada entre ambas naciones, que incluye el compromiso iraní de permitir un tránsito controlado por esta vía clave para el comercio energético global.
Trump aseguró que Estados Unidos participará activamente para garantizar la fluidez del paso de embarcaciones y el suministro de recursos, destacando que su país estará presente “para asegurarse de que todo vaya bien”.
En ese contexto, el presidente estadounidense proyectó un escenario optimista para la región, afirmando que podrían generarse importantes oportunidades económicas y que incluso se podría abrir una “Edad de Oro” en Oriente Próximo, marcada por la estabilidad y la reconstrucción.
El anuncio se produce tras semanas de alta tensión en la zona, donde el bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— provocó fuertes impactos en los mercados internacionales y elevó el riesgo de una escalada mayor del conflicto.
Pese al tono optimista de Washington, la situación sigue siendo frágil y condicionada al cumplimiento de los acuerdos, mientras la comunidad internacional observa con cautela la evolución de las negociaciones.

