La Unión Europea inició el despliegue de su misión de observación electoral en Perú con el objetivo de supervisar el desarrollo de las elecciones generales previstas para el 12 de abril, en un contexto marcado por alta fragmentación política y complejidad del proceso.
La delegación, encabezada por la eurodiputada Annalisa Corrado, está integrada inicialmente por más de 60 observadores, entre expertos y analistas, distribuidos en distintas regiones del país. Se prevé que el equipo supere los 150 miembros en caso de una eventual segunda vuelta electoral.
La misión fue solicitada por el propio Estado peruano y el Jurado Nacional de Elecciones, como parte de los mecanismos de cooperación internacional orientados a garantizar la transparencia del proceso democrático.
Entre sus funciones se encuentra evaluar el marco legal, la equidad en la competencia electoral, el financiamiento de campañas, el acceso a la información por parte de los ciudadanos, así como el desarrollo de la jornada de votación y el conteo de los resultados.
Asimismo, la misión ha advertido sobre los desafíos que representan las redes sociales y el uso de inteligencia artificial en la difusión de información electoral, lo que podría influir en la percepción de los votantes si no se garantiza la veracidad de los contenidos.
Los observadores emitirán informes preliminares tras cada vuelta electoral y un informe final al término del proceso, en el que evaluarán la integridad y legitimidad de los comicios.


