El gobierno venezolano anunció este jueves la liberación de 19 periodistas políticos detenidos, en un movimiento que ha generado reacciones encontradas entre organizaciones de prensa y defensores de derechos humanos, en medio de la profunda crisis política que atraviesa el país tras la captura del presidente Nicolás Maduro.
La excarcelación fue confirmada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa y otros gremios, y comprende a figuras mediáticas como Roland Carreño, Carlos Julio Rojas y Nicmer Evans, entre otros. Algunos de los liberados presentaban deterioro de salud a consecuencia de su tiempo en prisión. Aunque el número de detenciones se ha reducido, aún permanecen encarcelados periodistas como Rory Branker y Juan Pablo Guanipa, lo que ha puesto en duda la transparencia y alcance del proceso.
En el plano económico, Estados Unidos concretó la primera venta de petróleo venezolano valorada en 500 millones de dólares tras la captura de Maduro, según informó la Casa Blanca, marcando un hito en la gestión de activos estratégicos del país y reflectando los cambios de rumbo tras el reciente giro geopolítico en la región.
Paralelamente, analistas internacionales interpretan estos sucesos como parte de un cambio geoeconómico más amplio, en el que Venezuela podría reconfigurar su papel dentro del mercado petrolero global y las alianzas regionales, en medio de presiones y renovadas estrategias diplomáticas.
