WhatsApp presentó oficialmente las nuevas cuentas administradas por los padres, una modalidad destinada a usuarios menores de 14 años que restringe el uso de la aplicación a funciones básicas de mensajería y llamadas, bajo supervisión adulta. La medida responde a la creciente preocupación por el impacto de las redes sociales y las apps de mensajería en niños y preadolescentes, y se desplegará de forma gradual a nivel global en los próximos meses.
Cuentas supervisadas y funciones limitadas
Las nuevas cuentas están diseñadas para que padres o tutores creen y gestionen el perfil que usará el menor, con parámetros de privacidad y seguridad más estrictos establecidos por defecto. En el caso de España, están dirigidas a menores de 14 años (y a menores de 13 en la mayoría de países europeos) y solo permiten acceder a las funciones de enviar y recibir mensajes y realizar llamadas dentro de la plataforma.
Estas cuentas excluyen herramientas adicionales como los canales, los estados, la ubicación en tiempo real y las funciones de inteligencia artificial de Meta, que quedan deshabilitadas para este tipo de usuario. Tampoco se activan los mensajes que desaparecen en los chats individuales, con el objetivo de mantener un mayor registro de la actividad.
Qué control tendrán los padres
WhatsApp explicó que, mediante estas cuentas administradas, los padres podrán decidir quién puede ponerse en contacto con sus hijos y a qué grupos pueden unirse, así como ajustar diferentes aspectos de la configuración de privacidad. También recibirán notificaciones cuando el menor reciba solicitudes de mensajes de contactos desconocidos o cuando realice determinadas acciones, como intentar cambiar ajustes clave.
Para activar una cuenta administrada se requiere acceso simultáneo al dispositivo del menor y al del padre, madre o tutor, a fin de vincular ambos perfiles dentro de la aplicación. Los controles parentales y ajustes avanzados quedan protegidos por un PIN, al que solo tiene acceso el adulto responsable desde el dispositivo administrador, lo que impide que los menores los modifiquen sin autorización.
Objetivo: primeras experiencias digitales más seguras
Meta, propietaria de WhatsApp, subrayó que el objetivo de este modelo es permitir que los preadolescentes puedan comunicarse con familiares y amigos cercanos “con supervisión parental”, reduciendo la exposición a contactos no deseados y contenidos potencialmente inapropiados. La compañía enmarca esta iniciativa en un esfuerzo más amplio por responder a las demandas de reguladores, organizaciones de protección de la infancia y familias que reclaman mayores garantías en el entorno digital para los menores.

