Con el inicio del año escolar 2026, EsSalud advirtió a los padres y docentes que el aislamiento, la irritabilidad, la ansiedad y los cambios bruscos de conducta en niñas, niños y adolescentes pueden ser señales de que están siendo víctimas de bullying en las aulas. La institución recordó que el acoso escolar tiende a incrementarse en las primeras semanas de clases, por lo que llamó a estar atentos desde el primer día.
Las señales de alerta, según EsSalud
La psicóloga Pahola Albújar Chávez, del Hospital Nacional Alberto Sabogal, explicó que deben encenderse las alarmas cuando el escolar:
- Se aísla repentinamente o deja de relacionarse con sus compañeros.
- Muestra irritabilidad, ansiedad o cambios de humor sin causa aparente.
- Abandona actividades que antes disfrutaba.
- Refiere dolores físicos frecuentes (cabeza, barriga, etc.) sin explicación médica clara.
- Presenta dificultades para dormir o insomnio.
“Si los chicos presentan irritabilidad, ansiedad, dejan de hacer las actividades que normalmente hacían, presentan dolores físicos, falta de sueño o un comportamiento distinto al habitual, pueden estar siendo víctimas de acoso escolar”, señaló la especialista. EsSalud agregó que el bullying no es “cosa de niños”, sino una forma de violencia que puede dejar huellas profundas en la salud mental.
Consecuencias del bullying y del ciberbullying
Entre las consecuencias del acoso, EsSalud mencionó estrés, baja autoestima y síntomas de depresión y ansiedad, que pueden persistir hasta la adultez y dificultar la capacidad de relacionarse con otros. La entidad también alertó sobre el ciberbullying a través de redes sociales y aplicaciones como WhatsApp, Instagram y Facebook, cuyo contenido puede difundirse rápidamente y mantener el daño en el tiempo.
Recomendaciones para padres y docentes
EsSalud recomendó a las familias mantener una comunicación abierta y diaria con los hijos, interesarse por lo que viven en el colegio y no minimizar frases o actitudes que denoten miedo a asistir a clases o a interactuar con ciertos compañeros. A los docentes les pidió observar liderazgos negativos, burlas repetitivas y aislamientos repentinos dentro del aula, pues estos comportamientos pueden marcar el inicio de una situación de acoso.
Ante un caso confirmado, la institución sugiere brindar apoyo emocional inmediato al estudiante, informar al colegio, activar los protocolos de convivencia escolar y, de ser necesario, buscar ayuda psicológica especializada.

