Un fuerte terremoto de magnitud 7,5 sacudió este 20 de abril la costa noreste de Japón, provocando una alerta de tsunami y evacuaciones en varias regiones del país.
Según la Agencia Meteorológica de Japón, el sismo se produjo en el océano Pacífico, a unos 10 kilómetros de profundidad, lo que activó rápidamente los protocolos de emergencia ante el riesgo de olas de gran magnitud.
Minutos después del movimiento telúrico, se registró una subida del nivel del mar de 80 centímetros en el puerto de Kuji, en la prefectura de Iwate, una de las zonas más expuestas al impacto del fenómeno.
Las autoridades advirtieron que las olas podrían alcanzar hasta tres metros en algunas áreas costeras, por lo que se ordenaron evacuaciones preventivas en varias localidades del noreste del país, incluyendo Iwate, Aomori y Hokkaido.
El gobierno japonés activó un equipo de emergencia para evaluar daños y coordinar la respuesta, mientras se suspendieron servicios de transporte, como trenes de alta velocidad, en las zonas afectadas.
Hasta el momento, no se han reportado daños graves en infraestructuras críticas, aunque las autoridades mantienen la alerta ante posibles réplicas y nuevas olas.
El evento reaviva la preocupación en Japón, un país altamente sísmico, donde los sistemas de alerta buscan evitar tragedias como la ocurrida en2011.

