El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra una empresa vinculada al aparato militar cubano y una compañía minera dedicada a la explotación de níquel, en el marco del endurecimiento de las medidas económicas hacia la isla.
Las restricciones fueron comunicadas por el Departamento del Tesoro estadounidense, que acusa a ambas entidades de generar ingresos para el gobierno cubano y contribuir al sostenimiento de estructuras estatales sancionadas por Washington.
Entre las medidas adoptadas se incluyen limitaciones financieras, bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y restricciones para realizar operaciones comerciales con empresas o ciudadanos de Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses señalaron que las sanciones forman parte de una estrategia orientada a incrementar la presión sobre el gobierno cubano en temas relacionados con derechos humanos, libertades políticas y transparencia económica.
Por su parte, el Gobierno de Cuba rechazó la decisión y calificó las medidas como una nueva escalada del bloqueo económico impuesto por Washington, asegurando que afectarán directamente sectores productivos estratégicos para la economía nacional.
La industria del níquel representa una de las principales fuentes de exportación de Cuba, por lo que especialistas advierten que nuevas restricciones podrían impactar los ingresos en divisas y complicar aún más el escenario económico de la isla.
Las tensiones entre ambos países vuelven así a intensificarse en un contexto de crisis económica interna y creciente presión internacional sobre La Habana.

