Un amplio operativo militar fue desplegado por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en las zonas mineras de Las Claritas y Kilómetro 88, en el estado Bolívar, al sur de Venezuela, áreas consideradas históricamente como bastiones de grupos criminales dedicados a la minería ilegal y otras actividades ilícitas.
Según reportes de organizaciones no gubernamentales, medios regionales y testigos de la zona, la operación incluyó el uso de helicópteros artillados, unidades de inteligencia y fuerzas especiales que ingresaron en sectores estratégicos del Arco Minero del Orinoco. Habitantes reportaron sobrevuelos constantes, detonaciones y movimientos militares poco habituales en la región.
Fuentes de seguridad citadas por medios venezolanos señalaron que uno de los principales objetivos sería la captura de Johan José Romero, alias «Johan Petrica», presunto líder criminal vinculado al control de actividades mineras ilegales y señalado como uno de los fundadores del grupo delictivo conocido como el Tren de Aragua.
Las Claritas y el municipio Sifontes constituyen una de las zonas más ricas en oro y otros minerales estratégicos de Venezuela. Durante años, diversos informes han advertido que estos territorios permanecen bajo la influencia de organizaciones armadas conocidas localmente como «sindicatos», que ejercen control sobre minas, rutas de transporte y actividades económicas asociadas a la extracción minera.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han emitido un balance oficial sobre detenidos, bajas o resultados concretos de la operación. Sin embargo, la presencia de aeronaves militares y fuerzas especiales ha sido confirmada por múltiples reportes independientes.
La intervención ocurre en un contexto de creciente interés por los recursos minerales venezolanos, especialmente después de recientes iniciativas gubernamentales para atraer inversiones al sector minero. Expertos consideran que la recuperación del control estatal sobre estas zonas resulta clave para cualquier proyecto de desarrollo económico en el Arco Minero.
Mientras continúan las operaciones, la situación en el sur de Bolívar permanece bajo estrecha observación debido a la histórica presencia de grupos armados, redes de contrabando y estructuras criminales que durante años han disputado el control de una de las regiones mineras más importantes de América Latina.

