China y Rusia manifestaron su preocupación por lo que consideran un proceso de «rearme» de Japón y reafirmaron su compromiso de fortalecer la cooperación estratégica entre ambos países para preservar la estabilidad en la región de Asia-Pacífico. La postura fue expresada en una declaración conjunta tras una reunión de alto nivel entre representantes de Pekín y Moscú.
Ambos gobiernos señalaron que observan con inquietud el incremento del gasto militar japonés y los cambios en su política de defensa, al considerar que podrían alterar el equilibrio regional. En ese contexto, instaron a Tokio a mantener una política de desarrollo pacífico y a actuar con prudencia respecto a su fortalecimiento militar.
La declaración también destaca la intención de China y Rusia de ampliar la coordinación política, diplomática y de seguridad, así como reforzar la cooperación en asuntos internacionales de interés común. Japón, por su parte, sostiene que el aumento de sus capacidades de defensa responde al deterioro del entorno de seguridad en la región, marcado por las tensiones en el estrecho de Taiwán, la actividad militar de Corea del Norte y el fortalecimiento militar de China.

