Un operativo de la Policía Nacional del Perú (PNP) permitió frustrar un presunto asalto en el Mercado de Frutas de La Victoria, dejando como saldo un delincuente fallecido, dos heridos y tres detenidos tras un intenso intercambio de disparos registrado la tarde del sábado.
De acuerdo con la información policial, cuatro presuntos integrantes de una organización criminal llegaron al centro de abastos a bordo de dos motocicletas con la aparente intención de asaltar a una comerciante y apropiarse de una fuerte suma de dinero. Sin embargo, agentes especializados que realizaban labores de inteligencia en la zona detectaron sus movimientos e intervinieron antes de que concretaran el robo.
Según la versión oficial, los sospechosos advirtieron la presencia policial y abrieron fuego contra los agentes, provocando una balacera dentro y en los alrededores del mercado. El enfrentamiento generó momentos de pánico entre comerciantes, trabajadores y clientes que se encontraban realizando sus actividades habituales.
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, informó que los cuatro sujetos fueron neutralizados durante la intervención. Dos resultaron heridos y fueron trasladados a un centro médico, donde posteriormente se confirmó la muerte de uno de ellos. Los otros tres quedaron detenidos y fueron puestos a disposición de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri).
Las investigaciones preliminares apuntan a que los intervenidos integrarían la banda criminal denominada “Los Desalmados de la Gris”, presuntamente vinculada a robos y otros delitos cometidos en Lima Metropolitana. Entre los detenidos figurarían ciudadanos peruanos y venezolanos.
Durante el operativo, la Policía incautó dos armas de fuego abastecidas, municiones, dos motocicletas y varios teléfonos celulares que habrían sido utilizados para coordinar el atraco. Una de las pistolas, según los reportes preliminares, registraba una denuncia por robo.
Tras la balacera, la zona fue acordonada para facilitar el trabajo de peritos y agentes de investigación. Las autoridades continúan recopilando evidencias para determinar la participación exacta de cada uno de los implicados y establecer si la organización criminal está relacionada con otros hechos delictivos ocurridos en la capital.
El caso vuelve a poner en evidencia los riesgos que enfrentan diariamente comerciantes y trabajadores de importantes centros de abastos de Lima, donde las bandas criminales suelen buscar objetivos vinculados al movimiento de grandes cantidades de dinero en efectivo.

