La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que el rápido avance de la inteligencia artificial podría generar una presión sin precedentes sobre los recursos naturales del planeta, afectando potencialmente a miles de millones de personas si no se adoptan medidas para garantizar un desarrollo tecnológico sostenible.
Según el organismo internacional, el crecimiento de la IA requiere una enorme infraestructura digital, incluyendo centros de datos, sistemas de refrigeración y redes de procesamiento que demandan grandes cantidades de energía, agua y materias primas. Esta situación podría intensificar la explotación de recursos esenciales y aumentar el impacto ambiental en diversas regiones del mundo.
La ONU señaló que la expansión de estas tecnologías debe ir acompañada de políticas que promuevan la eficiencia energética, el uso responsable del agua y una gestión sostenible de los minerales estratégicos necesarios para la fabricación de equipos tecnológicos.
Asimismo, destacó que los países en desarrollo podrían verse especialmente afectados por la creciente demanda de recursos, ya que muchas de las materias primas utilizadas en la industria tecnológica provienen de regiones con altos niveles de vulnerabilidad social y ambiental.
El organismo subrayó que la inteligencia artificial ofrece enormes oportunidades para mejorar la productividad, la educación, la salud y la gestión ambiental, pero insistió en que su desarrollo debe estar alineado con los objetivos de sostenibilidad y protección de los ecosistemas.
La advertencia forma parte de un llamado más amplio para garantizar que la revolución tecnológica contribuya al bienestar global sin comprometer los recursos de las futuras generaciones.

