A diez días de celebrada la segunda vuelta presidencial en Perú, la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, se encuentra cada vez más cerca de convertirse en la próxima presidenta del país. Con más del 99 % de los votos contabilizados y gran parte de las actas observadas ya revisadas, mantiene una ventaja que los analistas consideran difícil de revertir.
Según los últimos datos del escrutinio oficial, Fujimori aventaja a su rival, Roberto Sánchez, por decenas de miles de votos. La diferencia se amplió progresivamente gracias al conteo de sufragios emitidos en el extranjero y a la revisión de actas impugnadas, especialmente en zonas donde la candidata obtuvo un amplio respaldo.
Aunque el resultado definitivo aún depende de la resolución de recursos electorales pendientes, diversos observadores consideran a Fujimori como la virtual ganadora de los comicios. Organismos internacionales como la Organización de los Estados Americanos y la Unión Europea han señalado que el proceso electoral se desarrolló con normalidad y sin evidencias de fraude sistemático.
De confirmarse oficialmente su triunfo, Keiko Fujimori alcanzaría la Presidencia en su cuarto intento electoral y asumiría el reto de gobernar un país profundamente polarizado, marcado por años de inestabilidad política y una fuerte división entre Lima y las regiones del interior.

