El partido Todo con el Pueblo, fundado por el expresidente Pedro Castillo, atraviesa una profunda crisis interna que pone en riesgo su continuidad como organización política, luego de romper su alianza con Juntos por el Perú (JP) de cara a las elecciones regionales y municipales de 2026. Las disputas entre sus principales dirigentes y las divisiones sobre el liderazgo del exmandatario han debilitado la estructura del partido.
De acuerdo con un reportaje del programa Punto Final, la organización enfrenta una pugna entre un sector que responde directamente a Castillo desde el penal de Barbadillo y otro encabezado por dirigentes que exigen el respeto a los estatutos partidarios. El secretario general de la agrupación, Nicolás Bustamante, sostiene que las decisiones del exmandatario se han tomado de manera unilateral, generando un fuerte conflicto interno.
La crisis se agravó tras el fin del acuerdo político con Juntos por el Perú, alianza que permitió a Castillo participar en las elecciones generales de 2026. Según dirigentes del partido, el pacto se habría concretado sin consulta a las bases, lo que provocó el rechazo de un sector de la militancia y aceleró la fractura interna.
Además de las diferencias políticas, la agrupación enfrenta problemas organizativos y legales que podrían comprometer su participación en los próximos comicios subnacionales e incluso derivar en su desaparición como partido si no logra superar los conflictos internos y cumplir con las exigencias de la legislación electoral.

