Los toros de la ganadería Cebada Gago protagonizaron este martes un rápido y emocionante segundo encierro de los Fiestas de San Fermín, al completar el recorrido en poco más de dos minutos y medio. La manada avanzó muy agrupada durante gran parte del trayecto, lo que permitió una carrera limpia, aunque dejó un balance de un corredor herido por asta de toro y varios contusionados.
Pamplona volvió a vivir una mañana de gran tensión, especialmente en los tramos de Mercaderes y la curva de Estafeta, donde algunos corredores fueron arrollados al intentar colocarse delante de las reses. Pese a ello, los toros mantuvieron un ritmo constante y llegaron prácticamente unidos hasta la plaza.
Los servicios sanitarios informaron que un corredor sufrió una cornada y fue trasladado al hospital para recibir atención especializada. Además, varias personas fueron evacuadas con golpes, caídas y contusiones, lesiones habituales en este tipo de carreras.
La ganadería Cebada Gago, conocida por el carácter imprevisible y la bravura de sus toros, volvió a ofrecer un encierro exigente para los mozos, aunque sin que la manada llegara a romperse, lo que evitó incidentes de mayor gravedad.
Los astados serán lidiados esta tarde por las cuadrillas de los matadores anunciados para la segunda corrida de la feria taurina de San Fermín, una de las citas más importantes del calendario taurino español.

