El Gobierno de Keiko Fujimori solicitó al Congreso facultades legislativas para reorganizar la estructura del Estado, lo que incluye la posibilidad de fusionar, reorganizar o extinguir organismos públicos, con el objetivo de reducir gastos, eliminar duplicidades y mejorar la eficiencia de la administración pública. La propuesta forma parte del pedido de delegación de facultades presentado por el Poder Ejecutivo.
Entre las instituciones que podrían ser objeto de evaluación se encuentran la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (Sunafil) y otros organismos públicos. Sin embargo, el Ejecutivo precisó que el proyecto no dispone la eliminación inmediata de ninguna entidad, sino que solicita la autorización para realizar una revisión técnica y, de ser necesario, ejecutar reformas mediante decretos legislativos.
La propuesta deberá ser debatida por el Congreso, que decidirá si concede o no las facultades solicitadas. En caso de aprobarse, el Ejecutivo podrá implementar cambios en la organización del Estado dentro del plazo establecido por la ley de delegación.

