El asma infantil puede manifestarse de distintas maneras y sus síntomas pueden variar con el tiempo. Reconocer las señales de alerta permite buscar atención médica oportunamente y evitar que una crisis se agrave.
Estas son cinco señales que las familias deben conocer:
1. Sibilancias. Un silbido o pitido al respirar, especialmente durante la noche, al hacer ejercicio o después de exponerse a determinados desencadenantes.
2. Tos persistente o nocturna. Una tos que aparece repetidamente, sobre todo durante la noche o de madrugada, puede ser una manifestación del asma.
3. Dificultad para respirar. El niño puede presentar falta de aire o sensación de que no consigue respirar normalmente.
4. Opresión en el pecho. Algunos niños pueden describir una sensación de presión o “pecho apretado”, aunque los más pequeños pueden tener dificultades para explicarlo.
5. Limitación para jugar o hacer ejercicio. Cansarse demasiado, detenerse frecuentemente durante actividades físicas o evitar juegos por dificultad para respirar puede ser una señal que merece evaluación médica.
Durante una crisis, si el niño presenta dificultad respiratoria importante o los síntomas empeoran, debe buscarse atención médica urgente. El asma puede controlarse con tratamiento adecuado y evitando los desencadenantes identificados.

