Un estudio internacional presentado en Viena advierte que el 42,6 % de los países consultados registra cambios en la frecuencia o gravedad de las enfermedades de la piel asociados a los efectos del cambio climático.
El cambio climático comienza a mostrar consecuencias cada vez más visibles sobre la salud dermatológica. Una investigación internacional realizada en 136 países encontró que más de cuatro de cada diez naciones participantes han identificado modificaciones en la prevalencia o severidad de distintas enfermedades cutáneas vinculadas a factores climáticos.
Los resultados fueron presentados este miércoles 30 de septiembre durante el Congreso 2026 de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV), que se celebra en Viena, Austria.
La investigación forma parte del Global Access to Skin Health Observatory, iniciativa desarrollada con participación de la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas y especialistas de diferentes regiones del mundo. Representantes de los países analizaron cómo factores como el aumento de las temperaturas, los fenómenos meteorológicos extremos, los cambios en las lluvias, las migraciones relacionadas con el clima y las alteraciones de los ecosistemas están repercutiendo sobre la salud de la piel.
De los 136 países incluidos en el análisis, el 42,6 % informó cambios relacionados con el clima en las enfermedades dermatológicas. Sin embargo, el impacto mostró diferencias importantes según las condiciones económicas de cada nación.
En los países de bajos ingresos, el porcentaje alcanzó el 55,6 %, mientras que en aquellos clasificados como ingresos medios-bajos llegó al 52,5 %. La proporción descendió al 43,8 % entre los países de ingresos medios-altos y al 28,3 % en las economías de mayores ingresos.
También se detectaron diferencias geográficas. En la región del Pacífico Occidental, el 64,7 % de los países participantes reportó modificaciones relacionadas con enfermedades cutáneas, mientras que en el Mediterráneo Oriental y el Sudeste Asiático la cifra alcanzó el 60 %. En Europa se situó en 16,1 %.
Entre los 58 países que señalaron efectos dermatológicos asociados al clima, el 81 % informó un incremento de las erupciones provocadas por el calor y el 75,9 % observó un aumento de enfermedades inflamatorias de la piel.
Los investigadores señalan que las altas temperaturas, la exposición ambiental, los cambios en la humedad y las alteraciones de los ecosistemas pueden crear condiciones favorables para el desarrollo o agravamiento de determinadas patologías dermatológicas.
El estudio también advierte sobre diferencias en la capacidad de vigilancia sanitaria entre regiones. En África, por ejemplo, un 42,9 % de los participantes indicó no disponer de suficiente certeza sobre el impacto del cambio climático en las enfermedades de la piel, situación que podría reflejar limitaciones en los sistemas de seguimiento y recopilación de información.
Los especialistas consideran que estos resultados refuerzan la necesidad de mejorar la vigilancia dermatológica y preparar los sistemas sanitarios frente a los efectos que el aumento de las temperaturas y otros cambios ambientales podrían producir sobre la población durante los próximos años.

