El exdirector de ingeniería de Meta Arturo Béjar declaró ante un tribunal federal de California que la protección de niños y adolescentes fue tratada como un asunto secundario frente al crecimiento y la interacción de los usuarios en Facebook e Instagram.
Béjar sostuvo que dentro de Meta existía una política que, en la práctica, equivalía a “no preguntar, no decir” respecto de los menores de 13 años que utilizaban sus plataformas. Según su testimonio, la compañía contaba con herramientas para detectar a usuarios menores de edad, pero no las utilizaba de manera suficiente.
El exejecutivo también afirmó que planteó reiteradamente preocupaciones relacionadas con la seguridad infantil y que tuvo más de un centenar de interacciones con Mark Zuckerberg, sin obtener una respuesta directa del CEO.
El testimonio se produce durante un histórico juicio en el que 29 estados de Estados Unidos acusan a Meta de diseñar Facebook e Instagram para mantener enganchados a niños y adolescentes, además de recolectar datos de menores sin el consentimiento de sus padres.
Béjar cuestionó además algunas de las herramientas de seguridad de Meta, al considerar que eran insuficientes y que varias no estaban activadas por defecto. También señaló que los incentivos internos estaban más orientados a aumentar la participación de los usuarios que a reducir los riesgos para los menores.
Meta rechaza las acusaciones y sostiene que ha implementado numerosas medidas para proteger a los jóvenes, entre ellas controles parentales y restricciones de tiempo de uso.
El juicio podría obligar a Meta a modificar el funcionamiento de sus plataformas y generar importantes sanciones económicas si los estados logran demostrar sus acusaciones.

