El Tribunal Constitucional (TC) declaró prescrita la pena de cuatro años de prisión efectiva impuesta a Alan Azizollahoff, condenado por el caso de la desaparecida discoteca Utopía, donde 29 jóvenes murieron durante un incendio ocurrido el 20 de julio de 2002.
La condena fue dictada en 2014 por el delito de homicidio culposo por omisión impropia y quedó firme el 11 de mayo de 2015. Azizollahoff nunca llegó a cumplir la pena en una prisión peruana, pues se encontraba fuera del país.
El TC consideró que el plazo de prescripción aplicable era de seis años, correspondiente a la pena máxima que contemplaba la legislación para ese delito al momento de los hechos. Al haber transcurrido ese periodo desde que la sentencia quedó firme, el tribunal concluyó que la pena ya no podía ejecutarse.
Como consecuencia, el máximo intérprete de la Constitución ordenó dejar sin efecto las órdenes de captura nacionales e internacionales que pesaban contra el empresario y restituir su libertad de tránsito.
La decisión anuló además resoluciones judiciales de 2023 y 2024 que habían rechazado el pedido de prescripción presentado por la defensa.
El caso Utopía se convirtió en uno de los procesos judiciales más emblemáticos del país relacionados con la seguridad en establecimientos nocturnos. La tragedia dejó 29 muertos y generó fuertes cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad de la discoteca ubicada en el Jockey Plaza.

