La UEFA decidió suspender provisionalmente el boicot que había amenazado con aplicar a las competiciones organizadas por la FIFA, después de recibir garantías escritas de que el polémico proyecto FIFA Forward Enterprise fue retirado de manera definitiva.
La iniciativa, respaldada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, contemplaba la participación de inversores privados en los ingresos futuros de los Mundiales. La propuesta generó un fuerte rechazo entre dirigentes europeos y otras confederaciones del fútbol mundial.
Aunque la UEFA permitirá nuevamente la participación de sus selecciones en los torneos FIFA, dejó claro que el conflicto está lejos de terminar. El organismo europeo considera que existen problemas más profundos de gobernanza y reclama una investigación externa e independiente sobre el proyecto.
En un duro comunicado, la UEFA sostuvo que se produjo una “profunda falta de criterio” y un “abuso del poder presidencial”. Además, afirmó que “la confianza necesaria para ejercer el cargo de presidente de la FIFA se ha roto”.
La crisis incluso podría tener consecuencias políticas para Infantino. La UEFA estudia impulsar reformas y respaldar una alternativa para las próximas elecciones presidenciales de la FIFA, previstas para 2027. También prepara acciones legales relacionadas con el fallido proyecto.
Así, el fútbol europeo vuelve a las competiciones de la FIFA, pero la tregua es frágil. El boicot se levanta; la batalla por el control y el futuro del fútbol mundial continúa.

