Alex Saab se declaró culpable ante una corte federal de Miami de conspiración para lavar dinero relacionado con contratos del programa venezolano de alimentos CLAP. Como parte del acuerdo judicial, aceptó entregar 195 millones de dólares y cooperar con los fiscales estadounidenses.
Según documentos y acusaciones de la justicia estadounidense, Saab reconoció haber participado en un esquema que utilizó contratos de alimentos para obtener beneficios ilícitos y pagar sobornos a funcionarios venezolanos. Entre los pagos mencionados figura uno de 17 millones de dólares al entonces gobernador José Vielma Mora.
La confesión puede tener nuevas repercusiones judiciales y políticas, debido a que Saab podría aportar información sobre otras personas y operaciones vinculadas al esquema. Medios venezolanos han señalado que su declaración también podría reabrir investigaciones relacionadas con la administración de los recursos destinados al programa CLAP.
La expresión “mayor crimen alimentario de Estado” corresponde a la valoración de fuentes y críticos citados por medios, por lo que conviene presentarla como una declaración atribuida y no como un hecho establecido judicialmente.

