La compañía española Sener entra en la fase final de calificación del tren de aterrizaje desarrollado para la plataforma que transportará al róver Rosalind Franklin, pieza fundamental de la misión ExoMars de la Agencia Espacial Europea (ESA), cuyo lanzamiento está previsto para 2028.
El sistema diseñado por Sener está compuesto por cuatro patas que permanecerán plegadas durante el viaje interplanetario y se desplegarán automáticamente durante la fase final de descenso antes de que la plataforma entre en contacto con la superficie de Marte.
Las pruebas realizadas hasta el momento han demostrado que el mecanismo puede completar su despliegue en menos de un segundo, una operación crítica para garantizar que la plataforma quede preparada para soportar el impacto controlado del aterrizaje.
Las patas funcionan en dos pares y comienzan a desplegarse inmediatamente después de la separación del escudo térmico frontal. Para ello emplean actuadores no explosivos diseñados para operar bajo las exigentes condiciones mecánicas y ambientales de una misión interplanetaria.
Sener ha sido responsable del diseño y fabricación de las cuatro unidades y actualmente desarrolla las últimas pruebas del modelo de calificación. La entrega de las unidades destinadas al vuelo está prevista para el cuarto trimestre de 2026.
El tren de aterrizaje trabajará conjuntamente con los paracaídas y los motores de la nave, encargados de reducir progresivamente la velocidad durante la aproximación al planeta rojo.
El desarrollo adquiere especial relevancia después de la finalización de la cooperación entre la ESA y la agencia espacial rusa Roscosmos. La industria europea tuvo que desarrollar nuevos componentes destinados a sustituir sistemas originalmente proporcionados por Rusia, manteniendo como objetivo la nueva ventana de lanzamiento de 2028.
Sener también participa en otros componentes esenciales de la misión, entre ellos los mecanismos de separación de la cápsula de entrada, antenas de comunicaciones UHF, el sistema encargado del posicionamiento y desplazamiento del taladro del róver y los mecanismos para desplegar sus paneles solares.
El Rosalind Franklin tendrá como principal misión buscar posibles evidencias de vida pasada en Marte. Su taladro podrá penetrar hasta dos metros bajo la superficie, permitiendo obtener muestras protegidas de la intensa radiación y de las condiciones extremas existentes en el exterior.
El lanzamiento está previsto para octubre de 2028 y, debido a la trayectoria seleccionada, la llegada a Marte se produciría aproximadamente en 2030.
Además, la ESA tiene previsto realizar este jueves una campaña de pruebas en el desierto de Tabernas, Almería, utilizando el vehículo experimental “Charlie” para validar sistemas de navegación autónoma y procedimientos que posteriormente serán utilizados por Rosalind Franklin en Marte.

