Una investigación de la empresa de ciberseguridad Bitdefender reveló que miles de teléfonos Android de bajo costo fueron comercializados con un programa malicioso incorporado en su sistema operativo. La amenaza, denominada Midnight Mimosa, puede instalar aplicaciones falsas, recopilar información y utilizar los dispositivos para actividades fraudulentas sin conocimiento de sus propietarios.
Especialistas en ciberseguridad identificaron una campaña internacional de distribución de programas maliciosos que afecta a teléfonos inteligentes Android de bajo costo, algunos de los cuales llegan a manos de los compradores con el software perjudicial instalado desde su fabricación o durante la cadena de distribución.
La investigación, publicada el 8 de octubre por la compañía Bitdefender, identificó miles de dispositivos comprometidos en más de 150 países durante un periodo aproximado de dos años.
Los mayores niveles de detección se registraron en México, Francia e Italia, seguidos de Estados Unidos, Alemania, Brasil y España.
A diferencia de las amenazas informáticas tradicionales, que generalmente requieren que el usuario descargue una aplicación infectada o acceda a un enlace fraudulento, Midnight Mimosa puede encontrarse directamente en el firmware, el software integrado que permite funcionar al dispositivo.
Esta característica representa un riesgo especial porque el programa puede estar presente antes de que el propietario encienda el teléfono por primera vez.
UN VIRUS CON PRIVILEGIOS DEL SISTEMA
Los investigadores descubrieron que Midnight Mimosa se presenta como un componente legítimo de Android, utilizando nombres técnicos similares a los empleados por las aplicaciones esenciales del sistema operativo.
Uno de los paquetes identificados fue denominado com.android.system.lite, aunque los especialistas encontraron variantes con otras denominaciones.
El programa obtiene privilegios elevados que le permiten instalar y eliminar aplicaciones sin solicitar autorización, modificar permisos y descargar instrucciones desde servidores controlados por los atacantes.
Estas capacidades dificultan que el propietario advierta las actividades irregulares que se desarrollan dentro del dispositivo.
Además, el programa malicioso puede activar permisos relacionados con accesibilidad, notificaciones y mensajes SMS, lo que supone un riesgo potencial para la privacidad. No obstante, Bitdefender aclaró que no observó el uso efectivo de todos esos permisos durante sus análisis.
APLICACIONES FALSAS PARA GANAR DINERO
Una de las características principales de la campaña es la instalación silenciosa de aplicaciones que aparentan ofrecer funciones habituales.
Los investigadores identificaron al menos 32 aplicaciones utilizadas por la red, presentadas como herramientas meteorológicas, administradores de archivos, bloqueadores de aplicaciones, editores de audio y sistemas de reconocimiento de texto.
Aunque su apariencia puede resultar legítima, algunas ejecutan procesos ocultos destinados a generar ingresos mediante publicidad fraudulenta.
El mecanismo permite cargar anuncios invisibles y producir visualizaciones o clics automáticos que aparentan provenir de usuarios reales.
De esta manera, los operadores de la campaña pueden obtener beneficios económicos sin que las personas propietarias de los teléfonos sean conscientes de lo que ocurre.
Bitdefender también descubrió 13 aplicaciones distribuidas a través de Google Play que compartían código relacionado con el fraude publicitario y mantenían conexiones con la infraestructura utilizada por Midnight Mimosa.
PUEDE EVADIR LOS CONTROLES DE SEGURIDAD
Otro hallazgo preocupante es la capacidad del programa malicioso para interferir temporalmente con las herramientas de protección de Android.
Según el análisis técnico, Midnight Mimosa puede desactivar Google Play Store antes de instalar determinadas aplicaciones y volver a habilitarla una vez completado el procedimiento.
Los especialistas consideran que esta maniobra busca evitar la detección por parte de Google Play Protect y reducir las posibilidades de que el usuario identifique una actividad sospechosa.
El programa también puede incorporar el teléfono a una red de dispositivos controlados remotamente, conocida como botnet.
Estos equipos podrían utilizarse como intermediarios para transmitir tráfico de internet ajeno y facilitar otras operaciones informáticas. Aunque los investigadores confirmaron la capacidad técnica y el registro de dispositivos en la infraestructura analizada, no lograron verificar que sus equipos de prueba estuvieran retransmitiendo tráfico externo.
TELÉFONOS ECONÓMICOS BAJO INVESTIGACIÓN
La campaña fue detectada principalmente en dispositivos Android construidos sobre plataformas de procesamiento MediaTek, incluidos teléfonos de marcas poco conocidas y equipos que imitan modelos de fabricantes reconocidos.
Entre los nombres de dispositivos observados figuran Doogee S200 X y Cubot KINGKONG X, además de terminales que utilizan denominaciones semejantes a las de teléfonos de alta gama.
Sin embargo, la investigación no establece que todos los equipos de esas marcas o modelos estén infectados.
Tampoco se ha determinado en qué etapa de la cadena de suministro se introduce el software malicioso ni quién es responsable de incorporarlo.
Los expertos consideran que la amenaza pone de manifiesto la importancia de verificar tanto el origen del teléfono como la seguridad del software instalado antes de su comercialización.
CÓMO PROTEGER LOS DISPOSITIVOS
Bitdefender recomienda adquirir equipos de distribuidores confiables, mantener actualizado el sistema operativo y revisar periódicamente las aplicaciones instaladas.
Entre las señales que pueden justificar una revisión de seguridad se encuentran la aparición de aplicaciones desconocidas, el consumo inusual de datos móviles, el calentamiento excesivo y una reducción inesperada de la autonomía de la batería.
No obstante, estos síntomas no constituyen una prueba definitiva de infección.
En los dispositivos comprometidos desde el firmware, eliminar aplicaciones sospechosas o restablecer la configuración de fábrica puede resultar insuficiente para retirar el programa malicioso.
Por ello, los especialistas aconsejan acudir al fabricante o vendedor y evitar utilizar un teléfono sospechoso para operaciones bancarias o el manejo de información sensible hasta que haya sido evaluado.
La investigación evidencia un problema creciente para la seguridad digital: la posibilidad de que un dispositivo nuevo llegue al consumidor con vulnerabilidades incorporadas desde su origen, incluso cuando el comprador no haya realizado ninguna acción que comprometa su protección.

