El pontífice completó un curso virtual del idioma originario durante su etapa como obispo de Chiclayo. Una antigua colaboradora reveló que pagó su inscripción y participó como cualquier otro estudiante, motivado por su deseo de comunicarse con las comunidades altoandinas.
El papa León XIV, cuyo nombre de nacimiento es Robert Francis Prevost, completó un curso virtual de quechua durante su labor pastoral en Perú, con el propósito de establecer una comunicación más cercana con los habitantes de las comunidades altoandinas donde desarrollaba actividades religiosas y sociales.
La información fue revelada por Janinna Sesa Córdova, exdirectora de Cáritas Chiclayo, quien trabajó durante varios años junto al actual pontífice y recordó las circunstancias en las que decidió aprender una de las principales lenguas originarias del territorio peruano.
Durante una entrevista difundida el sábado 17 de octubre por Latina Televisión, Sesa explicó que la institución organizaba cursos de capacitación para obtener recursos destinados a sus actividades sociales. En una de esas oportunidades, descubrieron que el entonces obispo figuraba entre los inscritos para estudiar quechua.
La excolaboradora recordó con una sonrisa que Prevost apareció en la clase virtual como cualquier otro participante, sin solicitar privilegios ni un tratamiento especial por su condición de autoridad eclesiástica.
«Era como un alumno más», relató Sesa, quien destacó que el religioso había pagado personalmente su inscripción y completado todas las actividades del curso.
EL IDIOMA COMO PUENTE CON LAS COMUNIDADES
La decisión de estudiar quechua respondía a una necesidad que Prevost había identificado durante sus recorridos por las zonas rurales del norte peruano.
En algunas comunidades altoandinas, especialmente entre personas de mayor edad, el quechua constituye la principal herramienta de comunicación cotidiana, mientras que el conocimiento del español puede ser limitado.
Según relató Sesa, cuando le preguntó por qué había decidido estudiar ese idioma, el entonces obispo respondió que deseaba comunicarse directamente con quienes solamente hablaban quechua.
Su interés respondía, por tanto, a la intención de reducir las barreras lingüísticas y fortalecer el contacto personal con las poblaciones que visitaba.
No obstante, haber completado el curso no permite establecer con precisión cuál es el nivel actual de dominio del idioma por parte del pontífice. Hasta ahora no existe una evaluación pública que acredite su fluidez.
El quechua constituye una de las expresiones culturales más importantes del Perú y forma parte de la identidad de millones de ciudadanos.
Según los datos demográficos citados en la información, más de 3,8 millones de peruanos tienen esta lengua como idioma materno, lo que representa aproximadamente el 13 % de la población.
UNA TRAYECTORIA LIGADA AL PERÚ
Robert Prevost desarrolló buena parte de su actividad religiosa en territorio peruano y mantuvo una vinculación especialmente estrecha con las comunidades de Lambayeque.
En 2014 fue designado administrador apostólico de Chiclayo y posteriormente asumió como obispo de esa diócesis, responsabilidad que ejerció hasta 2023.
Durante ese periodo participó en diversos programas de asistencia social, atención a familias vulnerables y acompañamiento a poblaciones afectadas por emergencias naturales.
Su trabajo adquirió especial relevancia durante las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño costero en 2017, cuando colaboró en campañas de recolección y distribución de ayuda humanitaria.
Sesa recordó que el religioso participaba directamente en estas actividades, incluso en la movilización de suministros destinados a las familias damnificadas.
Posteriormente, durante la pandemia de la COVID-19, impulsó la iniciativa denominada Oxígeno de la Esperanza, orientada a financiar plantas de oxígeno medicinal para atender a pacientes afectados por la emergencia sanitaria.
La campaña permitió conseguir recursos para adquirir dos plantas, gracias a la colaboración de empresarios, organizaciones y ciudadanos de la región.
UN PONTÍFICE INTERESADO EN LOS IDIOMAS
El interés de León XIV por el aprendizaje de otras lenguas no se limita al quechua. El pontífice tiene como idioma materno el inglés, habla español, italiano y francés, y posee conocimientos de portugués.
En diciembre de 2025, durante su primer mensaje navideño como jefe de la Iglesia católica, transmitió felicitaciones en diez idiomas desde el balcón de la basílica de San Pedro, en el Vaticano.
También se conoció que ha utilizado aplicaciones digitales para continuar su aprendizaje del alemán, una actividad que refleja su interés por ampliar sus capacidades de comunicación.
Su dominio del español fue especialmente importante durante sus años de servicio en Perú y quedó nuevamente demostrado el 8 de mayo de 2025, cuando fue elegido papa y dedicó parte de su primer mensaje a la comunidad católica de Chiclayo.
UNA EXPERIENCIA QUE REFLEJA SU VÍNCULO CON PERÚ
El testimonio de Janinna Sesa se suma a las numerosas experiencias compartidas por quienes trabajaron con Robert Prevost durante su trayectoria religiosa en el país sudamericano.
Su participación en un curso de quechua, sin distinciones respecto a los demás estudiantes, constituye un ejemplo de la importancia que otorgaba al contacto directo con las comunidades.
El episodio también pone de manifiesto el valor de las lenguas originarias como instrumentos de integración cultural y social.
La experiencia adquirida durante sus años en Perú forma parte de la trayectoria de León XIV, quien mantiene una relación especial con el país donde desarrolló buena parte de su misión pastoral antes de convertirse en el máximo representante de la Iglesia católica.

