El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró este miércoles que la isla “sigue en pie” pese a las medidas de presión económica y energética impuestas por Estados Unidos, en medio de una severa crisis eléctrica que afecta a gran parte del país.
A través de sus redes sociales y mensajes difundidos por medios estatales, Díaz-Canel afirmó que “las cruentas medidas de asfixia económica y energética” decretadas por Washington no han logrado derrumbar al gobierno cubano ni convertir a Cuba en “un Estado fallido”.
El mandatario responsabilizó directamente al bloqueo energético impulsado por la administración de Donald Trump por el agravamiento de la crisis del Sistema Electroenergético Nacional. Según explicó, las sanciones y amenazas de aranceles contra países que suministren combustible a Cuba han reducido drásticamente el acceso de la isla al petróleo y al diésel.
Las autoridades cubanas advirtieron que el déficit energético supera actualmente los 2.000 megavatios en horarios de máxima demanda, mientras varias zonas de La Habana y otras provincias sufren apagones de hasta 20 horas diarias.
Díaz-Canel sostuvo que la crisis no es consecuencia de una mala gestión gubernamental, sino del “cerco económico” impuesto por Estados Unidos. Además, reiteró que Cuba mantiene disposición al diálogo “en igualdad de condiciones” con Washington.
Por su parte, el Departamento de Estado estadounidense anunció recientemente una oferta de ayuda humanitaria por 100 millones de dólares para Cuba, incluyendo apoyo alimentario y servicios de internet satelital. Sin embargo, Washington acusó al gobierno cubano de obstaculizar la llegada de asistencia internacional y responsabilizó al régimen por el deterioro económico de la isla.
La crisis energética y económica en Cuba se ha intensificado durante 2026 debido a la reducción del suministro de combustible, el incremento de las sanciones y la inestabilidad del sistema eléctrico nacional.

