Estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos denuncian la presencia de cucarachas, gusanos y alimentos mal cocidos en el comedor universitario. Exigen una inspección sanitaria independiente y la renuncia de dos funcionarios responsables del servicio.
La Federación Universitaria de San Marcos (FUSM) denunció presuntas irregularidades sanitarias en el comedor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), en Lima, después de recibir reportes de estudiantes sobre la presencia de insectos, gusanos y pollo aparentemente crudo en las raciones alimenticias.
La denuncia, difundida el 19 de octubre de 2026, generó preocupación entre los integrantes de la comunidad universitaria, quienes cuestionan las condiciones de higiene y manipulación de los alimentos que se distribuyen diariamente a los estudiantes.
Uno de los episodios señalados corresponde al hallazgo de dos cucarachas en la bandeja de un comensal. También se reportó la presencia de moscas, gusanos en las ensaladas y porciones de pollo que aparentemente no habían alcanzado una cocción adecuada.
Mediante un pronunciamiento público, la organización estudiantil expresó su rechazo a estas situaciones y exigió que las autoridades universitarias adopten medidas inmediatas para garantizar la seguridad alimentaria.
Los representantes estudiantiles consideran que las irregularidades denunciadas podrían representar un riesgo para la salud de quienes utilizan el servicio, particularmente por la posibilidad de contaminación de los alimentos.
EXIGEN LA RENUNCIA DE DOS FUNCIONARIOS
La Federación Universitaria de San Marcos solicitó la renuncia de Juan Carlos Valencia, jefe de la Oficina General de Bienestar Universitario, y de Guillermo Sotomayor, jefe de Alimentación.
Los estudiantes atribuyen a estas dependencias la responsabilidad administrativa de supervisar las condiciones en las que funciona el comedor universitario.
La organización cuestionó especialmente lo que considera una respuesta insuficiente de las autoridades frente a las denuncias presentadas por los usuarios.
Además, pidió que se investigue la actuación de otros funcionarios que pudieran tener responsabilidades relacionadas con las presuntas deficiencias del servicio.
La FUSM sostiene que las autoridades deben garantizar condiciones adecuadas de almacenamiento, preparación, manipulación y distribución de alimentos, especialmente porque el comedor constituye un servicio esencial para numerosos estudiantes.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre la aceptación de las renuncias solicitadas ni se dispone de declaraciones públicas de los dos funcionarios respecto a las acusaciones.
SOLICITAN INSPECCIÓN SANITARIA INDEPENDIENTE
Entre las principales exigencias figura la realización inmediata de una inspección sanitaria independiente que permita determinar si las instalaciones cumplen las condiciones de higiene exigidas.
Los representantes estudiantiles consideran necesario evaluar las áreas de almacenamiento, las cocinas, los utensilios utilizados y los procedimientos empleados durante la preparación y distribución de las raciones.
También reclaman que los resultados sean comunicados de manera transparente a la comunidad universitaria y que se establezcan medidas correctivas cuando corresponda.
La organización plantea que cualquier responsabilidad administrativa debe determinarse mediante una investigación que permita esclarecer los hechos denunciados.
No obstante, hasta la publicación de la denuncia no se habían difundido resultados de una inspección sanitaria oficial que confirmaran las irregularidades reportadas por los estudiantes.
UN SERVICIO ESENCIAL PARA LOS UNIVERSITARIOS
El comedor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos constituye uno de los principales servicios de bienestar estudiantil de la institución.
Desde su inauguración, el 19 de junio de 1980, ha proporcionado alimentación a generaciones de universitarios, especialmente a estudiantes que requieren apoyo para continuar sus estudios superiores.
Su funcionamiento representa un componente importante de las políticas universitarias destinadas a favorecer la permanencia académica y atender las necesidades de alimentación de la comunidad estudiantil.
Por esa razón, las denuncias sobre la calidad de los alimentos adquieren especial relevancia, considerando que muchos alumnos dependen del servicio para cubrir parte de sus necesidades nutricionales durante la jornada académica.
La federación estudiantil insistió en que el acceso a una alimentación segura debe considerarse una condición fundamental del bienestar universitario y no únicamente una prestación complementaria.
ESPERAN RESPUESTA DE LAS AUTORIDADES
Los representantes de los estudiantes exhortaron a la administración universitaria a pronunciarse sobre las denuncias, disponer las evaluaciones correspondientes y adoptar medidas que garanticen la calidad del servicio.
Asimismo, recomendaron a los usuarios comunicar cualquier nueva irregularidad que pudiera comprometer la seguridad de los alimentos.
El reclamo plantea la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia sanitaria, prevención y control dentro de las instalaciones universitarias.
Mientras no se conozcan los resultados de una evaluación oficial, las acusaciones mantienen el carácter de denuncias estudiantiles pendientes de verificación por las autoridades competentes.
La comunidad universitaria espera que se esclarezcan los hechos y se determinen las responsabilidades correspondientes, con el propósito de garantizar un servicio de alimentación seguro y adecuado.

