China dio un nuevo paso en el desarrollo de la energía de fusión nuclear tras anunciar un importante avance en su proyecto de «sol artificial», una tecnología que busca reproducir en la Tierra las reacciones que alimentan al Sol para generar electricidad limpia, segura y prácticamente inagotable.
El progreso se registró en el reactor experimental EAST, donde investigadores lograron mejorar un componente clave del sistema de calentamiento y confinamiento del plasma, acercando al país asiático al objetivo de mantener reacciones de fusión estables durante períodos cada vez más prolongados.
El denominado «sol artificial» utiliza campos magnéticos extremadamente potentes para contener plasma a temperaturas superiores a los 100 millones de grados Celsius, condiciones necesarias para que los núcleos de hidrógeno se fusionen y liberen enormes cantidades de energía sin producir emisiones de dióxido de carbono durante la generación eléctrica.
Los científicos explicaron que este avance permitirá realizar experimentos más ambiciosos y servirá de apoyo para futuros reactores de demostración comercial. Aunque aún quedan importantes desafíos tecnológicos antes de que la fusión pueda suministrar electricidad a gran escala, los progresos obtenidos fortalecen la posición de China entre los países líderes en esta carrera científica.
La investigación forma parte de los esfuerzos internacionales por desarrollar una fuente de energía capaz de complementar las renovables y reducir la dependencia de los combustibles fósiles en las próximas décadas.

