Una innovadora técnica de medicina nuclear que permite localizar células cancerígenas y atacarlas mediante radiación dirigida está ampliando las posibilidades de tratamiento para pacientes con cáncer de próstata avanzado. Conocida como teragnosis, esta estrategia combina diagnóstico y terapia de precisión para actuar directamente sobre las células tumorales y prolongar la supervivencia de determinados pacientes.
El procedimiento utiliza un radiofármaco denominado lutecio-177-PSMA-617, diseñado para identificar y destruir células malignas que presentan una proteína específica en su superficie.
La doctora Mercedes Mitjavila Casanovas, vicepresidenta de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM) y jefa del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, explicó que esta tecnología representa una alternativa para personas cuya enfermedad ha progresado pese a recibir tratamientos anteriores.
En España, la teragnosis comenzó a incorporarse al Sistema Nacional de Salud para determinados pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración en enero de 2026.
UN TRATAMIENTO QUE IDENTIFICA Y ATACA EL TUMOR
La teragnosis funciona mediante dos procedimientos complementarios que utilizan una misma diana molecular.
Primero, los especialistas administran una sustancia radiactiva de diagnóstico que permite detectar, mediante tomografía por emisión de positrones (PET), las células tumorales que expresan el antígeno prostático específico de membrana, conocido como PSMA.
Posteriormente, si el paciente reúne las condiciones necesarias, se utiliza una molécula dirigida a esa misma proteína, pero unida al isótopo radiactivo lutecio-177.
Este radiofármaco transporta radiación hasta las células cancerígenas y provoca daños que pueden conducir a su destrucción.
La principal ventaja consiste en concentrar el tratamiento en las zonas donde se encuentra la enfermedad, aunque algunos tejidos sanos también pueden recibir radiación.
ESTUDIOS DEMUESTRAN MAYOR SUPERVIVENCIA
Los resultados del ensayo clínico internacional VISION, desarrollado con pacientes que presentaban cáncer de próstata metastásico resistente a la castración, demostraron beneficios significativos.
La investigación encontró una reducción relativa del 38 % en el riesgo de muerte entre quienes recibieron lutecio-177-PSMA-617 junto con el tratamiento convencional, frente a quienes recibieron únicamente la atención estándar utilizada en el ensayo.
La supervivencia mediana aumentó de 11,3 a 15,3 meses, mientras que también se registró una mayor capacidad para retrasar la progresión de la enfermedad.
Estos resultados respaldaron las primeras autorizaciones regulatorias del medicamento.
Posteriormente, el 31 de julio de 2026, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) amplió su aprobación para incluir, en combinación con tratamiento hormonal específico, a determinados pacientes con cáncer de próstata metastásico todavía sensible a la terapia hormonal.
Esta decisión estuvo respaldada por otro ensayo clínico, denominado PSMAddition, que demostró una reducción del riesgo de progresión radiográfica de la enfermedad o muerte.
MENOS SESIONES Y EFECTOS ADVERSOS CONTROLABLES
El tratamiento suele administrarse mediante infusión intravenosa, en un máximo de seis ciclos separados aproximadamente por seis semanas.
Según la especialista española, esta modalidad permite evitar una administración continua y puede favorecer la calidad de vida de los pacientes.
Sin embargo, la teragnosis no está exenta de efectos secundarios.
Entre las complicaciones identificadas figuran disminución de plaquetas y otras células sanguíneas, fatiga, náuseas, sequedad de boca y posibles alteraciones renales.
Por esa razón, los pacientes necesitan controles periódicos y evaluaciones especializadas antes y durante el tratamiento.
Mitjavila subrayó que esta tecnología no sustituye necesariamente a la cirugía, radioterapia, quimioterapia ni a las terapias hormonales, sino que amplía las alternativas disponibles para combatir la enfermedad.
PERÚ TAMBIÉN AVANZA EN MEDICINA NUCLEAR
En el Perú, el Ministerio de Salud anunció el 4 de febrero de 2026 la recepción de lutecio-177 producido por el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), como parte de una iniciativa para fortalecer los tratamientos de tumores neuroendocrinos y cáncer de próstata.
La producción nacional representa un avance para reducir la dependencia de radioisótopos importados y facilitar el desarrollo de terapias oncológicas de alta complejidad.
No obstante, disponer del radioisótopo no significa que todos los hospitales peruanos cuenten automáticamente con la tecnología, los medicamentos terminados y las autorizaciones necesarias para administrar estos tratamientos.
UNA ALTERNATIVA, NO UNA CURA DEFINITIVA
Los especialistas advierten que la teragnosis no constituye una cura garantizada del cáncer de próstata avanzado.
Su efectividad depende de las características del tumor, la extensión de la enfermedad, los tratamientos anteriores y la presencia de la proteína PSMA en las células malignas.
La selección adecuada de los pacientes requiere la participación de especialistas en oncología, urología y medicina nuclear.
Mientras continúan los estudios para ampliar sus aplicaciones, esta tecnología representa una nueva herramienta de medicina personalizada que podría contribuir a mejorar la supervivencia y la calidad de vida de hombres afectados por formas avanzadas de cáncer de próstata.

