La Policía Nacional del Perú (PNP) capturó en Manchay, distrito de Pachacámac, a Yesenia Ureta Vargas, conocida como la «China Yesenia», y a su pareja, Juan Ayllón Córdova, alias «Pimpollo». Ambos son investigados por su presunta vinculación con el incendio provocado que ocasionó la muerte de diez integrantes de una familia, entre ellos cinco menores de edad, en la urbanización Manzanilla, en Lima.
La intervención policial se realizó el miércoles 21 de octubre, después de aproximadamente tres meses de investigaciones y labores de inteligencia destinadas a localizar a los sospechosos, quienes permanecían no habidos desde la tragedia ocurrida el pasado 22 de julio.
Agentes de la División de Investigación Criminal (Dipincri) de La Molina participaron en el operativo que permitió ubicar a los investigados en un inmueble de Manchay. La detención representa un avance importante en las pesquisas sobre uno de los incendios con mayor número de víctimas mortales registrados este año en la capital peruana.
La pareja contaba con una orden judicial de detención preliminar por el presunto delito de extorsión agravada en grado de tentativa. Paralelamente, las autoridades investigan su posible responsabilidad intelectual en el ataque incendiario.
UNA TRAGEDIA QUE DEJÓ DIEZ FALLECIDOS
El incendio ocurrió durante la madrugada del 22 de julio, en una vivienda de tres pisos ubicada en el pasaje Pisagua, en la urbanización Manzanilla, en el límite entre La Victoria y el Cercado de Lima.
En el inmueble residían 17 personas. Siete consiguieron escapar de las llamas, mientras que otras diez, pertenecientes a una misma familia, perdieron la vida. Entre las víctimas se encontraban cinco niños.
Las investigaciones policiales apuntan a que el incendio se originó durante un ataque dirigido contra una motocicleta eléctrica estacionada frente a la vivienda. El fuego se propagó rápidamente hacia el inmueble, donde quedaron atrapadas las víctimas.
La principal hipótesis señala que el atentado estaría relacionado con una disputa entre organizaciones dedicadas al cobro de cupos a conductores de motocicletas eléctricas que trabajan en las inmediaciones del emporio comercial de Gamarra.
DISPUTA POR EL COBRO DE CUPOS
El general Ricardo Espinoza, director de Investigación Criminal de la Policía Nacional, explicó que los detenidos serían presuntos dirigentes de una organización dedicada a la extorsión.
Según las pesquisas, las agrupaciones criminales se disputaban el control de paraderos donde exigían pagos de tres soles por motocicleta. Los enfrentamientos habrían incluido amenazas, ataques contra establecimientos comerciales e incendios de vehículos.
La Policía sostiene que la familia fallecida no era el objetivo directo del ataque. La intención habría sido destruir una unidad de transporte, pero las llamas terminaron extendiéndose hacia la residencia.
Estas circunstancias forman parte de las investigaciones destinadas a identificar a quienes ordenaron y ejecutaron el atentado.
LOS DETENIDOS NIEGAN LAS ACUSACIONES
Durante su captura, Ureta Vargas, de 34 años, rechazó las imputaciones y aseguró que no tenía relación con las actividades delictivas investigadas.
«¡No nos han encontrado nada!», expresó mientras los agentes realizaban la intervención.
Su pareja también negó su participación en los hechos. Ambos fueron trasladados a la sede de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), en el Cercado de Lima, para las diligencias correspondientes.
Durante el operativo, los agentes incautaron un teléfono celular y 300 soles en efectivo, elementos que podrían ser examinados dentro de la investigación.
La orden de detención preliminar vigente contra la pareja está relacionada específicamente con presuntos actos de extorsión agravada registrados los días 10 y 11 de julio contra un establecimiento comercial de La Victoria.
La investigación por las diez muertes constituye un procedimiento adicional, cuya responsabilidad penal deberá determinarse judicialmente.
FAMILIARES EXIGEN JUSTICIA
Los familiares de las víctimas recibieron la noticia de la captura con expectativas de que las investigaciones permitan identificar a todos los responsables.
Sin embargo, algunos expresaron preocupación ante la posibilidad de que los detenidos recuperen su libertad. También denunciaron amenazas y solicitaron garantías para su seguridad.
La Policía había detenido anteriormente a otras personas presuntamente vinculadas con el caso, entre ellas Fabiola Ureta Vargas, hermana de la principal investigada.
La captura de la «China Yesenia» y su pareja abre una nueva etapa en las diligencias policiales y fiscales, mientras se busca establecer la cadena de responsabilidades detrás del incendio.
Hasta el momento, no se ha confirmado una sentencia ni una declaración judicial definitiva de culpabilidad contra los intervenidos.
La tragedia de Manzanilla permanece como uno de los casos más graves de violencia presuntamente vinculada a la extorsión en Lima durante 2026.

