La Unión Europea debate la activación del Instrumento Anticoerción ante las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump contra ocho países del bloque —incluidos Dinamarca, Finlandia y Noruega— por disputas sobre Groenlandia, con represalias potenciales por 93.000 millones de euros en importaciones estadounidenses. Macron y líderes europeos califican las subidas del 10-25% como «peligrosas para la seguridad global», considerando reactivar aranceles suspendidos en 2025 tras tregua comercial.
Trump anunció el 24 de enero aranceles iniciales del 10% (efectivos el 1 de febrero, escalables al 25% en junio) a productos de países «jugando a un peligroso juego» con Groenlandia, intensificando su deseo de adquisición territorial pese a rechazos daneses; la UE ve violación de acuerdos bilaterales de julio de 2025. Economistas alertan impacto en empleo y PIB europeo, similar a disputas con China.
El Consejo Europeo, liderado por António Costa y Ursula von der Leyen, evalúa la «bazuca» —herramienta para contramedidas asimétricas— en reunión de emergencia; Friedrich Merz (Alemania) apoya, mientras Erica York (Tax Foundation) critica el pacto inicial como frágil. Paralelamente, economistas predicen PIB europeo al 2,3% en 2026 sin mejoras en hogares.
La escalada complica relaciones transatlánticas en año de elecciones y tensiones globales.
