La ministra de Economía de Alemania, Katherina Reiche, declaró este viernes la necesidad de reorientar la mayor economía de Europa hacia “nuevos motores de crecimiento”, en medio de crecientes desafíos económicos derivados de la desaceleración de la demanda global y la transición energética.
Durante una conferencia en Berlín, la titular subrayó que sectores tradicionales enfrentan limitaciones estructurales y que la economía alemana debe apostar por innovación en tecnologías digitales, energías renovables y políticas industriales que fortalezcan su competitividad en un entorno global cada vez más competitivo.
La funcionaria destacó que el crecimiento económico europeo continúa siendo moderado, impulsado por inversión y consumo interno, aunque persisten riesgos vinculados a la volatilidad de los mercados energéticos y a las tensiones geopolíticas que impactan el suministro y los costos de materias primas.
Expertos consultados por medios internacionales valoran el llamado oficial como un reconocimiento a las limitaciones de los modelos de crecimiento basados en la industria pesada tradicional, y señalan que un enfoque hacia sectores de alto valor añadido podría atraer inversión extranjera y mejorar las perspectivas de empleo.
La declaración se produce en un contexto de ajustes económicos en varias naciones del bloque europeo, que buscan equilibrar presiones inflacionarias, mantener la estabilidad de sus sistemas productivos y acelerar la transición hacia fuentes de energía más limpias.
