El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó al alza su proyección de crecimiento de la economía mundial para 2026, situándola en torno al 3,3 %, según su más reciente actualización de perspectivas económicas. El organismo atribuye esta mejora a una mayor resiliencia de las principales economías, al dinamismo del sector tecnológico y a una gradual normalización de las condiciones financieras.
El informe destaca que el crecimiento será desigual entre regiones, con un mejor desempeño esperado en economías avanzadas vinculadas a innovación y servicios, mientras que los países emergentes enfrentarán desafíos asociados al endeudamiento y a la volatilidad externa. Asimismo, el FMI prevé una moderación progresiva de la inflación global, aunque advierte que esta tendencia no será homogénea.
No obstante, el organismo multilateral subraya que persisten riesgos significativos, entre ellos las tensiones geopolíticas, los conflictos regionales, las disputas comerciales y la posibilidad de un endurecimiento inesperado de las políticas monetarias. En ese contexto, recomendó a los gobiernos mantener políticas fiscales responsables, fortalecer la estabilidad financiera y avanzar en reformas estructurales que consoliden el crecimiento a mediano plazo.
El FMI concluye que, si bien el escenario base es de expansión moderada, la economía mundial seguirá siendo vulnerable a choques externos, por lo que será clave la coordinación internacional.
