Amnistía Internacional advirtió que, pese a las excarcelaciones y algunas medidas de apertura adoptadas en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, no se observa una transformación estructural del aparato represivo del Estado.
Clara del Campo, representante de Amnistía Internacional Venezuela, señaló que las estructuras, prácticas y personas vinculadas a la política de represión permanecen prácticamente intactas. La organización mantiene su preocupación por cientos de personas detenidas por motivos políticos, muchas de ellas todavía sometidas a procesos penales pese a haber sido liberadas.
Entre los organismos que, según Amnistía, no han experimentado reformas sustanciales figuran el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Guardia Nacional Bolivariana. También cuestiona que continúe vigente buena parte del marco legal utilizado para restringir las actividades de organizaciones civiles, medios de comunicación y sectores opositores.
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU llegó a una conclusión similar en su reciente informe. Aunque registró una disminución significativa de las detenciones arbitrarias y la liberación de cientos de personas, sostuvo que el aparato represivo estatal permanece intacto y que continúan documentándose casos de tortura, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias.
El Gobierno venezolano, por su parte, sostiene que desde comienzos de año se han producido avances en derechos humanos y ha citado la Ley de Amnistía y la liberación de miles de detenidos como parte de esas medidas.

