Una serie de ataques con misiles contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid, en la capital de Arabia Saudita, ha dejado al menos 17 fallecidos desde el viernes, según los reportes más recientes. La ofensiva del sábado provocó inicialmente 12 muertos y 309 heridos, pero el fallecimiento posterior de un ciudadano indio elevó esa cifra a 13. Un nuevo bombardeo el domingo dejó otro muerto y 11 lesionados, agravando la crisis de seguridad en la región.
Las autoridades de Arabia Saudita confirmaron un aumento en el número de víctimas de los ataques atribuidos a los rebeldes hutíes de Yemen contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid, una de las principales instalaciones aeroportuarias del país.
La ofensiva más mortífera se produjo el sábado 10 de octubre, cuando un misil impactó en las instalaciones aeroportuarias, causando numerosas víctimas entre pasajeros, trabajadores y otras personas que se encontraban en el lugar.
La Autoridad General de Aviación Civil saudí informó inicialmente de 12 fallecidos y 309 heridos, varios de ellos en estado grave.
Entre las víctimas mortales identificadas figuraban cuatro ciudadanos saudíes, dos bangladesíes y personas de nacionalidad estadounidense, egipcia, jordana, siria, palestina y sudanesa.
Posteriormente, la Embajada de la India en Riad confirmó el fallecimiento de uno de sus ciudadanos, quien permanecía hospitalizado tras resultar herido durante el ataque del sábado.
NUEVO ATAQUE CONTRA LA TERMINAL AÉREA
La situación se agravó el domingo 11 de octubre, cuando otro proyectil impactó en la terminal 4 del aeropuerto, provocando la muerte de un ciudadano paquistaní y dejando 11 heridos.
Los afectados fueron trasladados a diferentes centros hospitalarios para recibir atención médica, mientras los equipos de emergencia evaluaban los daños materiales ocasionados por la explosión.
Las autoridades saudíes informaron que el aeropuerto había sido blanco de varias ofensivas durante los últimos días, una situación que obligó a suspender las operaciones aéreas y desviar vuelos hacia otras terminales del país.
Los ataques han generado preocupación entre las compañías internacionales y los viajeros, debido a la vulnerabilidad de instalaciones civiles consideradas estratégicas para el transporte y la actividad económica de Arabia Saudita.
LOS HUTÍES REIVINDICAN LOS BOMBARDEOS
El movimiento hutí, que controla amplias zonas del norte de Yemen y mantiene vínculos con Irán, reivindicó los ataques contra el aeropuerto saudí y otras instalaciones estratégicas del país.
Los insurgentes justificaron sus operaciones como respuesta a las acciones militares de la coalición encabezada por Arabia Saudita y al bloqueo impuesto sobre el aeropuerto de Saná, capital yemení.
El conflicto se ha intensificado después de la ruptura de la tregua que había permitido reducir las hostilidades durante los últimos años.
Las fuerzas hutíes también han amenazado con realizar nuevas operaciones contra instalaciones aeroportuarias y energéticas saudíes, aumentando el riesgo para la población civil y las actividades comerciales.
RECHAZO INTERNACIONAL
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó los ataques y exigió detener inmediatamente las operaciones dirigidas contra la población civil.
Por su parte, Turquía, Pakistán, Egipto y Arabia Saudita emitieron una declaración conjunta en la que calificaron los bombardeos como una escalada peligrosa e injustificable.
Los cuatro países responsabilizaron al movimiento hutí de las consecuencias de estas acciones y manifestaron su respaldo a las medidas legítimas que adopte Arabia Saudita para garantizar su seguridad.
El presidente estadounidense, Donald Trump, también condenó la ofensiva y señaló que Washington evalúa posibles acciones militares contra los rebeldes.
CRECE EL RIESGO DE UNA GUERRA REGIONAL
La escalada militar amenaza con agravar la inestabilidad en Oriente Medio y afectar el tránsito comercial por el mar Rojo y el estrecho de Bab el Mandeb, una ruta estratégica para el transporte internacional de mercancías y productos energéticos.
La continuidad de los ataques podría generar nuevas interrupciones del tráfico aéreo, incrementar los costos del transporte y afectar las actividades económicas de la región.
Mientras tanto, las autoridades saudíes mantienen las medidas de seguridad y evalúan los daños ocasionados en las instalaciones aeroportuarias.
La comunidad internacional permanece atenta a la evolución de los acontecimientos, ante el riesgo de que los enfrentamientos entre Arabia Saudita y los hutíes provoquen una confrontación de mayores dimensiones.

