La histórica prenda utilizada por Michael Jordan durante las Finales de la NBA de 1998 estableció un nuevo récord para los artículos de colección del baloncesto y se convirtió en la segunda camiseta deportiva más cara de la historia. El comprador fue el empresario inmobiliario Ron Firman.
Una camiseta utilizada por el legendario baloncestista estadounidense Michael Jordan durante las Finales de la NBA de 1998 fue vendida por 14 millones de dólares, una cifra que establece un nuevo récord mundial para los objetos de colección relacionados con este deporte.
La operación fue anunciada el lunes 12 de octubre por la casa de subastas Hunt Auctions, con sede en Pensilvania, que confirmó que la transacción se realizó mediante una venta privada y no a través de una subasta pública.
El comprador fue Ron Firman, inversionista inmobiliario de Miami y coleccionista de recuerdos deportivos, quien adquirió la camiseta roja número 23 de los Chicago Bulls que Jordan utilizó el 5 de junio de 1998, durante el segundo partido de las Finales de la NBA frente al Utah Jazz.
La prenda, que conserva el autógrafo del exjugador, ocupa ahora el segundo lugar entre las camisetas utilizadas en competiciones deportivas por las que se ha pagado una mayor cantidad de dinero, solamente superada por una pieza histórica del beisbolista Babe Ruth.
LA CAMISETA DE UNA FINAL HISTÓRICA
La prenda fue utilizada por Jordan en el segundo encuentro de las Finales de 1998, disputado en Salt Lake City, donde los Chicago Bulls derrotaron al Utah Jazz por 93-88.
Aquella noche, el escolta estadounidense anotó 37 puntos y encabezó la ofensiva de Chicago, que consiguió igualar la serie a una victoria por equipo.
Posteriormente, los Bulls terminaron imponiéndose por 4-2 y conquistaron su sexto campeonato de la NBA, cerrando una de las etapas más exitosas en la historia del baloncesto profesional.
La temporada 1997-1998 adquirió especial notoriedad gracias a The Last Dance, una serie documental estrenada en 2020 que relató los acontecimientos de la última campaña de Jordan con Chicago.
UNA PRENDA CON AUTENTICIDAD CERTIFICADA
La camiseta fue adquirida originalmente a los Chicago Bulls por un coleccionista privado y cuenta con documentos que permiten reconstruir su procedencia.
Según Hunt Auctions, desde aquella adquisición solamente había cambiado de propietario una vez.
La autenticidad fue verificada mediante procedimientos de comparación fotográfica realizados por MeiGray Authentication y SIA Authentication, que permitieron relacionar las características de la prenda con las imágenes del segundo partido de las Finales.
Además, la firma de Jordan fue autenticada mediante un proceso certificado por Upper Deck, empresa especializada en artículos deportivos de colección.
David Hunt, presidente de la casa de subastas, destacó que los objetos vinculados al legendario jugador han alcanzado valores comparables con los de determinadas obras de arte.
SOLAMENTE BABE RUTH SUPERA EL RÉCORD
Aunque la operación estableció un nuevo máximo para artículos de colección del baloncesto, todavía permanece por debajo del récord absoluto de camisetas deportivas utilizadas durante una competición.
Ese registro corresponde a una camiseta del legendario beisbolista Babe Ruth, vendida en agosto de 2024 por 24,12 millones de dólares.
Ruth utilizó aquella prenda durante el tercer partido de la Serie Mundial de 1932, cuando protagonizó el célebre jonrón conocido como called shot, frente a los Chicago Cubs.
La camiseta de Jordan se convirtió así en la segunda más costosa de esta categoría, situándose por encima de otras piezas históricas pertenecientes a destacados deportistas.
TRES CAMISETAS MILLONARIAS EN CUATRO AÑOS
La nueva operación confirma el elevado interés del mercado por los recuerdos vinculados a la última temporada de Jordan con los Bulls.
En septiembre de 2022, la camiseta que utilizó durante el primer encuentro de las Finales de 1998 fue vendida por aproximadamente 10,1 millones de dólares en una subasta organizada por Sotheby’s.
Posteriormente, el 29 de septiembre de 2026, otra camiseta utilizada por Jordan durante el tercer partido de aquella misma serie alcanzó 12,26 millones de dólares mediante la plataforma de subastas Joopiter.
Ahora, los 14 millones pagados por la prenda del segundo partido establecen un nuevo máximo para los recuerdos deportivos relacionados con el baloncesto.
El resultado también evidencia el creciente interés de coleccionistas e inversionistas por adquirir piezas auténticas relacionadas con momentos decisivos de la historia deportiva.
Para Hunt Auctions, esta operación demuestra que el legado de Michael Jordan continúa trascendiendo las canchas y mantiene una considerable influencia dentro del mercado internacional de objetos históricos.

