La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este miércoles el lanzamiento de misiles balísticos contra una base utilizada por fuerzas estadounidenses en Jordania y aseguró haber atacado dos destructores de la Armada de Estados Unidos en aguas próximas al estrecho de Ormuz.
Según la versión difundida por las autoridades iraníes, los ataques constituyen una represalia por la destrucción, por parte de Estados Unidos, de cinco petroleros iraníes en el golfo de Omán y cerca de la isla de Jark.
La Guardia Revolucionaria afirmó que los misiles alcanzaron instalaciones utilizadas por aviones de combate estadounidenses en la base de Al Azraq, en Jordania, y aseguró que varios hangares resultaron destruidos.
Sin embargo, las autoridades jordanas informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron 18 de los 20 misiles iraníes lanzados contra su territorio. Los otros dos cayeron en zonas despobladas y no se reportaron víctimas. Un funcionario estadounidense también señaló que el ataque no habría causado daños significativos y que todo el personal estadounidense se encontraba a salvo.
En el frente marítimo, Teherán afirmó haber atacado a los destructores estadounidenses DDG-119 y DDG-53, provocándoles daños importantes. Esta parte del anuncio iraní no había sido confirmada de manera independiente al momento de difundirse la información.
La Guardia Revolucionaria también aseguró haber atacado un total de diez embarcaciones —dos estadounidenses y ocho petroleros— que intentaban atravesar una zona declarada por Irán como prohibida e insegura en el estrecho de Ormuz.
La escalada se produce después de que Estados Unidos confirmara la destrucción de cinco petroleros iraníes, operación que Washington justificó como respuesta a dos ataques con misiles balísticos efectuados por Irán contra un buque de guerra estadounidense.
El intercambio de ataques ha incrementado la tensión en una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo. El precio del crudo Brent llegó a aproximarse a los 100 dólares por barril, ante el temor de nuevas interrupciones del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

