Estados Unidos denunció la existencia de un presunto plan diseñado por los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro para manipular procesos electorales en Venezuela entre los años 2004 y 2020. La acusación forma parte de documentos y declaraciones presentados por autoridades estadounidenses, que sostienen que durante ese período se habría desarrollado una estrategia sistemática para influir en los resultados de diversas elecciones.
De acuerdo con la denuncia, el supuesto esquema habría incluido el uso de recursos del Estado, mecanismos de presión política y control institucional para favorecer al oficialismo en distintos comicios. Las autoridades estadounidenses señalaron que estas acciones habrían afectado la transparencia del sistema electoral venezolano y debilitado las garantías democráticas del país.
El Gobierno de Estados Unidos reiteró su respaldo a la celebración de elecciones libres, transparentes y competitivas en Venezuela, al tiempo que insistió en la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas. Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han reconocido las acusaciones y mantienen que el sistema electoral del país es uno de los más seguros del mundo.
La denuncia se suma a otros señalamientos realizados en los últimos años por organismos internacionales y gobiernos occidentales sobre el funcionamiento del sistema político venezolano, en medio de un escenario de prolongada crisis institucional y fuertes tensiones diplomáticas.

